“Ustedes no son responsables del pudrimiento del país, aunque han participado en el pudrimiento de las instituciones”: Javier Sicilia

En semanas pasadas, para ser precisos el 23 de junio del presente año, el poeta y escritor Javier Sicilia encabezó con algunos activistas y victimas de la delincuencia organizada, un encuentro público en el Castillo de Chapultepec con el primer mandatario, Felipe Calderón Hinojosa, éste, estuvo acompañado por algunos miembros de su gabinete. El objetivo de la reunión fue exponer los puntos de vista de ambas partes en relación a la estrategia de seguridad implementada por el gobierno federal.

Un detalle que vale la pena resaltar es que, el secretario de Seguridad Pública federal (SSP), Genaro García Luna, no se acercó a saludar al poeta Javier Sicilia y a los asistentes que lo acompañaban, a diferencia de los secretarios de Gobernación y de Educación Pública, Francisco Blake Mora y Alonso Lujambio, respectivamente, que si lo hicieron. Es obvio, después de que el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad solicitará la renuncia del titular de la SSP.

La reunión sostenida con el Presidente de la República, Felipe Calderón, creó numerosas expectativas, tanto sobre el futuro del movimiento ciudadano como de las posibles rectificaciones a la política de combate a criminales, aplicada por el gabinete de seguridad. Sin embargo, el titular del Poder Ejecutivo Federal, se mostró reacio a modificar la dirección de su estrategia de seguridad, dijo, que de lo único que se arrepiente es de no haber iniciado la lucha antinarco al inicio de su mandato.

En este mismo tenor, el dirigente del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, Javier Sicilia, se pronunció en favor de modificar una estrategia que no ha mostrado ganancias sociales a lo largo de su ejecución. Destacó que la exigencia del movimiento ciudadano no es dejar de combatir a criminales, sino la de cambiar la actual política fallida por una estrategia que proteja a la sociedad civil, debido principalmente a que la ciudadanía es quien paga los platos rotos de los errores y omisiones de las instituciones de impartición y procuración de seguridad y justicia.

Sin duda, el peor error de Felipe Calderón fue lanzarse a una lucha sin cuartel con el crimen organizado a través de instituciones de seguridad podridas, que hieden a corrupción kilómetros a la redonda. Según Felipe Calderón, uno de los ejes de la estrategia de seguridad es la reconstrucción de las instituciones de seguridad, no obstante, como país no registramos ningún avance en ese sentido.

Las consecuencias de una política inadecuada, desorientada y mal planteada, se han llevado la vida de más de 40 mil almas –culpables o inocentes–, no lo sabremos hasta que las investigaciones esclarezcan cada uno de los casos en cuestión.

Felipe Calderón reconoce los costos de su fallida estrategia, la respuesta que pudiéramos esperar ante estos hechos es el replanteamiento de un curso de acción integral y con objetivos claros a corto, mediano y largo plazo. Por el contrario, la negativa de Presidencia es mantenerse sobre la misma línea de combate a la delincuencia, lo cual sin duda rompe los avances de dialogo logrados por Javier Sicilia y demás activistas y luchadores sociales.

La vida nos ha enseñado que a los seres humanos no nos denigra el error o el fracaso, pero si la persistencia en el mismo. Esa enseñanza al parecer no la tiene presente el Presidente.