MÉXICO POBRE: EL RECUENTO DE LOS DAÑOS

Si los pobres empiezan a razonar todo está perdido.

Voltaire

Para México las últimas cifras dadas a conocer por dependencias del actual Gobierno Federal no son nada alentadoras. De acuerdo al Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), Consejo formado en el 2004, se destaca que el número de pobres en nuestro país aumentó en los últimos dos años como consecuencia de la crisis económica internacional de finales de 2008 y principios de 2009 y que a la fecha continuamos resintiendo sus efectos.

Las cifras de los últimos ocho años en pobreza alimentaria, el equivalente a pobreza extrema manejado por el Banco Mundial (BM), son las siguientes: en el año 2000 se registraron 24.1 millones de personas en situación de pobreza alimentaria; durante el 2002 la cifra bajó a 20 millones; en el 2004 el nivel continuó retrocediendo colocándose en 17.4 millones de ciudadanos; en el 2006 la cifra se ubico en 13.8 millones; y finalmente, hasta el 2008, la cifra de pobres en este sentido se situó en 18.2 millones. Así pues, los avances en la materia se vinieron a tierra con la recesión económica y la no implementación de políticas contracíclicas en nuestro país.

El titular de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), Heriberto Felix Guerra, reconoció las cifras presentadas por la Coneval, no obstante, atribuyó a las turbulencias económicas internacionales los resultados obtenidos en materia social y económica. Independientemente del epicentro de la crisis, es decir, de sí fue motivada por elementos internos o externos, lo cierto es que se debieron implementar políticas focalizadas para mitigar los daños que pudiera ocasionar el debacle económico-financiero internacional, en nuestro país.

Según un documento del BM el número de pobres producidos en América Latina después de la crisis económica fue de  8.3 millones de personas, de las cuales poco más del 50 por ciento corresponde a México; asimismo, el Informe de Desarrollo Humano del Programa de Naciones Unidas (ONU), mencionó que los índices de pobreza en México incrementaron desde el 2007 con el alza generalizada de los granos básicos a nivel mundial que, desde luego, encareció el precio de diversos alimentos.

Durante el 2009 México tuvo un crecimiento económico negativo de 6.5 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB). En nuestro país y al parecer en todos los rincones del mundo en donde la pobreza es un flagelo, la raíz de dicha problemática consiste en que no existe una distribución, ya no equitativa, sino justa de la riqueza generada por los mexicanos. La distribución de la riqueza no se realiza en correspondencia al trabajo de cada ser humano.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), reveló que en México los ciudadanos trabajan más y ganan menos en comparación con los demás países que integran la OCDE, según uno de sus últimos informes emitidos. Nuestro país requiere de políticas integrales para el combate a la pobreza, además de distribuir la riqueza con justicia; México exige grandes inversiones en educación, salud, vivienda e incentivar el crecimiento económico a través de la generación de empleos con salarios justos capaces de estimular la producción mediante el consumo responsable.

Siguiendo los datos presentados por la Coneval Veracruz, Guanajuato, Chihuahua, Oaxaca,  y Baja California son las entidades federativas más afectadas de los últimos años. Asimismo, el Estado de México, Veracruz, Jalisco, Querétaro y Puebla resultaron los estados más dañados con niveles sumamente alarmantes de pobreza extrema, es decir, que no cuentan con lo necesario para llevar una alimentación completa y saludable.

Los mexicanos cada día expresan su inconformidad sobre las actuales condiciones tan precarias en que sobreviven. Miles de jóvenes exigen oportunidades de trabajo y de acceso a las universidades. Las amas de casa diariamente se truenan los dedos para ver si les alcanza el gasto de la semana. Los pequeños comercios están cerrando sus puertas ante la contracción radical del consumo. Los precios de la canasta básica muestran una volatilidad que hacía décadas no se veía; en resumen, las acciones encaminadas para erradicar la pobreza poco o nada han servido a la ciudadanía, por el contrario, los índices de pobreza cada vez son mayores.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), manifestó que México fue el país que no supo enfrentar la crisis económica de 2009, asimismo, registró el peor desempeño para combatir el flagelo de la pobreza en la región. A pesar de que uno de los puntos del Plan Nacional de Desarrollo del presente sexenio se fijó como meta la reducción de la pobreza extrema, asegurar la movilidad social y mejorar significativamente la calidad de vida de los mexicanos, nuestra la realidad es otra.

El Distrito Federal una de las ciudades más grandes e importantes del mundo contempla el 54 por ciento de su población en algún tipo o nivel de pobreza, es decir, alimentaria, de capacidades (salud, educación, etc.) o patrimonial (vivienda) en grados moderados o extremos, apuntó el informe de la Coneval 2008-2010.

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CARGANDO LOS DADOS A FAVOR DE LA IMPUNIDAD

Las elecciones presidenciales del año 2006 han sido una de las más controvertidas y cuestionadas de los últimos años. Vicente Fox en su figura de Presidente de la República intervino de manera abierta y descarada en el proceso electoral federal para favorecer al candidato postulado por su  instituto político, el Partido Acción Nacional (PAN). Las declaraciones y acciones realizadas por Fox Quesada para favorecer en los comicios a Felipe Calderón fueron continuamente  televisadas, inclusive algunas veces en cadena nacional, no obstante, las autoridades electorales competentes no tomaron cartas en el asunto.

El Instituto Federal Electoral (IFE) tímidamente exhortó a Vicente Fox en contadas ocasiones a no interferir en los comicios presidenciales del 2006. En una gira de trabajo durante su último año de gobierno el también ex gobernador de Guanajuato manifestó que México debe de “cambiar de jinete, pero no de caballo”, haciendo clara alusión a su deseo de quien lo relevará en la Presidencia de la República fuera un militante de Acción Nacional.

En un libro redactado por el ex Consejero Presidente del IFE, Luis Carlos Ugalde, titulado “Así lo viví”, reveló las intervenciones que Vicente Fox efectuó en el proceso electoral federal, saltándose impunemente los lineamientos establecidos en el Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales (Cofipe). Sin embargo, en entrevistas posteriores a los comicios presidenciales de 2006, el guanajuatense ha negado reiteradamente las (denominadas por él mismo “presuntas”) intervenciones en dicha jornada electoral.

La escritora y periodista Elena Poniatowska, calificó la intromisión de Fox Quesada en los comicios presidenciales como una traición a la democracia, además lo acusó de invertir grandes cantidades de dinero en spots televisivos con la finalidad de inducir el voto ciudadano. El ex primer mandatario gastó más de mil 700 millones de pesos para difundir los “éxitos” de su gobierno.

Por el contrario, en uno de los cables filtrados por WikiLeaks de la embajada de los Estados Unidos en México se menciona que “el mayor y único logro de Vicente Fox en todo su sexenio fue ganar las elecciones presidenciales de 2000”. Además de catalogarlo como un Presidente sin estrategia ni visión de gobierno, inexperto y sin habilidad política, ya que “no logró reformas legales importantes”, reveló el cable 83079 de WikiLeaks.

Así las cosas, con un gobernante catalogado como inexperto, por decir lo menos, por parte de la diplomacia norteamericana derivamos que, sin duda, Vicente Fox fue un tropiezo político e histórico para nuestro desgraciado país. El también ex trabajador de Coca Cola Company, con sus acciones irresponsables de inducción del voto ciudadano contribuyó a crear un clima de polarización y hostilidad electoral, de la misma manera, participó en el desprestigio y erosión de nuestras instituciones electorales. Los avances democráticos que hasta ese momento teníamos se vinieron a tierra con las actitudes mezquinas y oportunistas de Vicente Fox.

En una conferencia dictada por Vicente Fox en la Ciudad de Monterrey denominada, “Como ganar una elección”, el ex presidente panista aconsejó a sus correligionarios a “conocer bien la Ley (electoral) y aprovechar sus recovecos”. Por lo demás, intuimos el descaro absoluto de quien aprovechó las lagunas de las normas electorales para realizar proselitismo político sin ser sancionado.  “Es importante que conozcamos la nueva Ley electoral, donde nos pone mordaza, dónde nos pone límites, pero también donde nos deja rendijas y ventanitas para movernos, porque los demás ya lo están haciendo”, reveló el ex mandatario en la ponencia presentada ante militancia blanquiazul.

Por lo anterior, concluimos el tipo de estatura política, moral y responsabilidad de quien llevó los hilos de la nación mexicana por seis años, así pues, recordemos que Vicente Fox reconoció “cargar los dados” como Presidente de la República en favor de Felipe Calderón Hinojosa.

EL IMSS Y ¿SU GASTO FINAL?

Durante el siglo XX,  México sufrió grandes cambios;  la primera revolución armada del siglo, caos social, cambios políticos y económicos y, una guerra mundial. Uno de los logros sociales que se dieron durante este periodo turbulento fue la creación del Instituto Mexicano del Seguro Social, este instituto encargado de velar por la seguridad del pueblo mexicano, se considera como la  institución de seguridad social más grande de América Latina. Fue fundado el 19 de enero de 1943,  por decreto presidencial del entonces Presidente de la República el General Manuel Ávila Camacho.

Desde su apertura, ha formado parte importantísima de la vida y salud de nuestro país, siendo el principal proveedor de atención médica del país y siendo vanguardia en Latinoamérica, además de manejar el sistema de pensiones y otorgar prestamos para obtener vivienda a través del INFONAVIT.

Por desgracia, una institución con tanto prestigio e importancia para nosotros, ha sido saqueada y defraudada durante un largo periodo, mismo en el cual el sistema de salud ha ido en declive. En la actualidad el IMSS atraviesa por una situación extremadamente grave, enfrenta un problema financiero por la carga adicional a la nómina de jubilados y pensionados que presenta un aumento del 14 por ciento;  lo que implica un gasto adicional de 37 mil millones de pesos, esto fue en 2010, para 2011 se tiene previsto que se usen 14 mil millones de pesos del fondo de jubilaciones y pensiones, para solventar el retiro de entre 12 mil o 13 mil trabajadores; indicó Valdemar Gutiérrez, dirigente del sindicato del Seguro Social.

Imaginen qué tan grande es el problema, que su deuda está calculada en el 13.3% del PIB. Y contando con el total de sus recursos, sólo le alcanzaría a cubrir el pago de pensionados y jubilados para el próximo año.

Esto sólo en la cuestión de pensiones, otro sector que es sumamente preocupante es el de abastecimiento de medicamentos a los derechohabientes de la institución.

El director de instituto, Daniel Karam; plantea que el gobierno federal aporte 50% del costo estimado para seis padecimientos de alto impacto financiero, como son diabetes, hipertensión arterial, cánceres cérvico-uterino y de mama, así como el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA), e insuficiencia renal. Esto según él, daría el equilibrio en materia de salud y maternidad que se necesita.

Uno de los grandes problemas que este instituto presenta, es que gasta más de lo que recauda. Sin embargo, las perspectivas a corto plazo no son nada alentadoras, pues se espera un incremento en el número de asegurados y en los salarios, sea menor al crecimiento laboral y gasto en servicios.

Sin duda alguna, durante esta administración el IMSS ha sufrido mucho y peor aún, sus derechohabientes se ven cada vez más afectados por la ineficiencia y los problemas económicos que se presenta dentro del mismo, haciendo que por falta de recursos los ciudadanos muchas veces tengan que hacer gastos por la falta de medicamentos o de instalaciones adecuadas  y sin mencionar los problemas tanto jurídicos como financieros que tiene por el caso de la Guardería “ABC”, (Tema comentado en post anteriores.)

Si el objetivo de este gobierno es desmantelar al IMSS, pues lo está logrando. Las medidas que no ha aplicado para revivir a tan importante institución, está haciendo que la lucha que se dio por conseguir un sistema de seguridad social tan necesario antes y ahora para los mexicanos, se desplome tan fácil como cualquier castillo de cartas.