El arte de pedir limosna, por Josefina Vázquez Mota

Los escándalos político-electorales no paran ni lo harán hasta pásado el 1 de julio cuando elijamos al próximo presidente de México. Parece que el Partido Acción Nacional ha sido el más afectado no sólo por la guerra de declaraciones  que es natural en estos tiempos, sino por las mismas contradicciones e incongruencias internas, que abarcan desde pequeños incidentes hasta traiciones de los altos mandos panistas.

Ayer hablábamos de Vicente Fox y sus palabras que terminaron de sepultar la campaña de Josefina Vázquez Mota y las esperanzas de los panistas de recuperar el poder, y hoy hablaremos de un tropezón más que en realidad sólo nos confirma la calidad ética y moral del PAN y sus allegados.

Hace unos días, el director de COPARMEX Puebla, Carlos Anaya declaró que Josefina Vázquez Mota “pasó la charola” entre los empresarios poblanos durante un evento realizado el domingo pasado en aquella localidad.

Según el propio Anaya, los empresarios tenían que aportar “voluntariamente” desde 3 mil hasta 50 mil pesos tan sólo para escuchar las propuestas de la candidata, hecho que evidentemente llama la atención. ¿Porqué Josefina cobraría tal cantidad a quienes se supone, representan su apoyo más grande?

En palabras de Carlos Anaya, “(…) me explicaron que a diferencia de otros eventos en que sólo era escuchar, habría que dar un apoyo económico porque estaban recaudando fondos”. ¿Para qué necesita la candidata del partido en el gobierno de financiamiento de este tipo?

Aunque Anaya no aceptó participar en el robo institucionalizado, afirma que incitó a los demás empresarios a pagar la suma requerida e inclusive un poco más para desquitar el gran esfuerzo de la candidata por estar ahi con ellos. El evento se realizó de manera privada en el salón de fiestas “Sundaram”, ubicado en San Andrés Cholula, Puebla.

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La “libertad de expresión” de Josefina y el PAN

En estos días se han suscitado enfrentamientos entre el equipo de campaña de Josefina y los de los candidatos “rivales” a la presidencia. La cuestión es que los panistas han recurrido a calumniar a los demás con base en su “libertad de expresión” y con el fin de “informar”.

Según el artículo 38 del COFIPE, son obligaciones de los Partidos Politicos: “(…) p) Abstenerse, en su propaganda política o electoral, de cualquier expresión que denigre a las instituciones y a los partidos o que calumnie a las personas. Las quejas por violaciones a este precepto serán presentadas ante la secretaría ejecutiva del Instituto, la que instruirá un procedimiento expedito de investigación en los términos establecidos en el Libro Séptimo de este Código. En todo caso, al resolver sobre la denuncia se observará lo dispuesto por el primer párrafo del artículo 6o. De la Constitución.”[1]

Es decir, la candidata panista y su equipo están violando la ley pero el IFE y el mismo TRIFE parece ser que no lo saben; se hacen los desentendidos y en el peor de los casos, apoyan la guerra sucia.

No es la primera vez que se hace esto, ni que los institutos encargados por velar que se cumplan las leyes electorales se hagan de la vista gorda. En 2006 sucedió lo mismo, una ola de spots inundó al país diciendo que el candidato de las izquierdas era un “Peligro para México”; además, el entonces presidente, Vicente Fox, intervino de forma directa en la elección a favor del ahora mandatario, Felipe Calderón y que el IFE diera cuenta de ello, no tuvo alguna sanción.

En este proceso electoral, Felipe Calderón ha intervenido en favor de la candidata “diferente”, fiel a la costumbre panista de infringir la ley sin que pueda recibir una sanción porque “el Presidente no es sujeto de juicio político, sino sólo de responsabilidad penal por traición a la patria u otros delitos graves, por lo que es imposible sancionarlo”.[2] También han comenzado las calumnias en contra de los demás candidatos, modificando los discursos y sacándolos de contexto para así, mentirle a la gente. Si eso hace en la campaña, pretendiendo convencer a la gente con base en mentiras, qué no hará como “Presidenta”.

Es tiempo de que Josefina Vázquez Mota se dé cuenta que una elección se gana con propuestas, no con mentiras ni con guerra sucia, ya quedamos demasiado enlodados en las elecciones pasadas, esperemos que recomponga el camino en este lapso que falta de campaña.


[1] Véase en el COFIPE.

[2] Texto obtenido del portal de internet del periódico La Jornada http://www.jornada.unam.mx/2012/04/18/politica/009n1pol visitado el 7 de junio de 2012.