Un error de inteligencia que insulta nuestra inteligencia…

Tras declarar una y otra vez que de ganar la presidencia capturaría al Chapo Guzmán, Josefina Vázquez Mota estaba segura de su victoria. La captura del hijo del capo sería el elemento que indudablemente  inclinaría la balanza a su favor y le daría la victoria absoluta. “Como presidenta no descansaré hasta regresar al Chapo Guzmán a la cárcel porque el PAN no pacta con narcotraficantes”, fueron las palabras de la candidata.

Sin embargo, el gusto y la alegría sólo le duraron un día ya que, como todos sabemos, el detenido no era ni siquiera familiar del capo, por lo que surgieron muchas especulaciones, entre ellas, la de la planeación de la captura con fines meramente políticos. ¿Es casualidad que a escasos 10 días de la elección donde el PAN está a punto de perder el poder, se presenten éstos hechos tan relevantes que además resaltan los “logros” de un gobierno basado en la guerra antinarco?

Lo ridículo reside en que la candidata no perdió el tiempo y a pocas horas de anunciada la detención, ya se adjudicaba la victoria e inclusive daba por hecha la detención inmediata del Chapo Guzmán. La captura del supuesto hijo del narcotraficante representaba la esperanza última de la candidata y su partido de recuperar el poder en México.

Todo lo anterior terminó en un ridículo más para Vázquez Mota. Tras una campaña de fracasos, éste hecho significaría la pérdida total de credibilidad y el fin de la accidentada campaña. Al día siguiente de la captura, la DEA confirmaba que el capo estaba muy lejos de ser detenido, y que su supuesto hijo no era más que el producto de una confusión más por parte del gobierno federal. De hecho, la versión oficial, a pesar de las declaraciones de la DEA, continuó siendo la de que el detenido era sin duda, el hijo del Chapo.

Al fin, la noticia fue desmentida y tuvo que ser aceptada, de mala gana, por Felipe Calderón y la propia Josefina Vázquez Mota. El éxito aparente se hallaba desmoronado y la campaña, obsoleta.

El PAN cayó en las manos de su propia mentira y la manipulación que ellos mismos critican. Haya sido o no un intento de manipular la opinión pública con un fin electoral, éste grave error de logística demuestra por un lado la falta de competencia de las autoridades de inteligencia mexicanas en la guerra contra el narco, que es su principal logro (por lo tanto la lucha anticrimen se entiende como una pérdida de recursos y esfuerzos); y por otro, que Josefina Vázquez Mota y su equipo de campaña, están desesperados, se saben derrotados, y por ello necesitan de una mentira para justificarse y recuperar la confianza popular.

Además, lo anterior demuestra no sólo una coyuntura, sino toda una forma de actuar de los panistas que como sabemos, no brillan por ser congruentes, pacíficos y objetivos, sino todo lo contrario. Con Felipe Calderón hay muchas muestras de que la mentira es una recurrente manera de justificar otros actos más obscuros y siniestros, por lo que no sorprende en lo absoluto que Josefina esperara con ansias la supuesta captura definitiva que le daría la victoria.

Lo más preocupante es que, sin deberla ni temerla (independientemente de los nexos con el narco que se le atribuyen al detenido) cualquier persona puede caer presa de los grandes intereses políticos. Es decir, Josefina no se preocupa por los mexicanos ni pretende cuidarnos como sus propios hijos. Lo que quiere es simplemente continuar con la línea panista de gobierno, esa que sólo busca el poder por el poder y que gobierna para ser más poderosos…

Ya lo saben, cuando salgan a las calles, eviten parecerse a los grandes capos de la droga…

 

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Sí Josefina, los milagros existen, pero para los que se portan bien.

Hace algunos meses, el presidente del (des)empleo sorprendió a propios y extraños al asegurar que si ganó en la elección del 2006 no fue gracias al pueblo o a un fraude, ganó gracias a la voluntad de dios. [1]

Estas declaraciones no nos sorprendieron ya que, al igual que Fox, el presidente de las manos limpias es muy “ocurrente” y sumamente “gracioso”, ya sea de manera intencional o no.

Lo que nos llama la atención es que Josefina siga los pasos del presidente cuando es de todos sabidos que lo ha hecho mal. El día de ayer, en su mitin en Tuxtla Gutiérrez la candidata (in)diferente dijo a los asistentes “que espera un milagro” y que con su ayuda, podrían alcanzar y rebasar al candidato que está en primer lugar, pues ella se encuentra a dos puntos de él, además, aseguro que nadie la iba a detener.

Nosotros le respondemos, ¡claro que necesita un milagro! Ni con la farsa del gobierno federal, la marina y Felipe Calderón (quienes en flagrante violación de las garantías individuales presentaron ante medios de comunicación al supuesto hijo del “Chapo” Guzmán sin haber hecho las pruebas pertinentes para confirmarlo) y mucho menos con su absurdo discurso de género ha podido subir en las preferencias electorales, mucho menos podrá ganar la contienda.

Ahora bien, ¿tan desesperada está como para pedir un milagro?, si se supone que va a dos puntos del candidato que se encuentra en primer lugar porqué no trabajar arduo en este cierre de campaña, ¡ah claro!, se nos olvida que nunca ha querido trabajar, como cuando era diputada federal y que accedió a ese cargo por lista plurinominal.

Ni con farsas, ni con su género, ni con su discurso sexista, ni con los debates, o algo más, Josefina pudo remontar pues, como hemos dicho en infinidad de ocasiones, no es lo mismo competir contra dos candidatos menos posicionados como lo fueron Ernesto Cordero y Santiago Creel que estar “en primer división”.

Si Josefina, definitivamente necesitas un milagro pero recuerda, esos sucesos son para gente que ha puesto fe en lo que hace y actúa de buena manera, no se hacen para los mentirosos, corruptos o intolerantes como lo has sido tú, así que: suerte para la próxima.


[1] Véase el post de Pan y Circco que se publicó el 24 de abril del mismo año, “No fue el pueblo, fue dios quien eligió a Felipe Calderón” https://panycircco.wordpress.com/2012/04/24/no-fue-el-pueblo-fue-dios-quien-eligio-a-felipe-calderon/