México, un país rico con una alimentación pobre

El día de hoy se celebra el Día Mundial de la Alimentación, el cual, fue designado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y tiene como objetivo concientizar a la población y hacer comprender los enfoques para acabar con el hambre en el planeta.[1]

El problema del hambre es mundial; durante mucho tiempo millones de personas, adultos, ancianos y niños, han fallecido a causa de ella o de las complicaciones que pueden llegar a surgir por una mala nutrición y en nuestro país, no es la excepción.

Abelardo Ávila, investigador del Instituto Nacional de Nutrición Salvador Zubirán, ha detallado que durante el presente año morirán al menos 10 mil niños en el país como consecuencia de la desnutrición o bien, problemas que se desprendan de ella. Asimismo indicó que en lo que va del sexenio “habrían muerto alrededor de 100 mil niños por padecimientos asociados con la desnutrición, como son las diarreas o enfermedades respiratorias; se estima que este problema afecta a un millón de menores de cinco años.”[2]

¿Cuál es el problema entonces?, ¿por qué si México es un país rico en recursos naturales y en alimentos básicos como maíz, amaranto, chile, calabaza, frijol, entre otros, sigue persistiendo el hambre en demasiados sectores de la población? La respuesta es obvia: el programa Oportunidades y los esfuerzos por mejorar la situación del país en ese rubro fracasaron y mientras los recursos fueron malgastados en monumentos innecesarios como la Estela de Luz o excentricidades como los cuadros de Agustín Carstens, el combate a la pobreza alimentaria se dejó en segundo término.

Los chascos en los programas se ven a la vuelta de la esquina, no sólo en el tema de la desnutrición sino también en su contraparte, la obesidad. Según la UNICEF, México ostenta actualmente el primer lugar en obesidad[3] y el panorama no es alentador pues la crisis alimentaria que tenemos hoy en día, no cesará por un largo tiempo, gracias a la actual administración y a los deficientes programas encargados de combatirla. Aunado a ello, los menos favorecidos deben enfrentarse a la marginación, la falta de acceso a la canasta básica y a los servicios sanitarios, esto derivado del mismo fracaso del gobierno en las políticas públicas que en teoría, deberían estar subsanando las deficiencias presentadas.

Con éste preámbulo, el Foro Nacional para la construcción de la Política Alimentaria y Nutricional propuso la creación del Consejo Nacional de la Alimentación que pretende conjugar la participación de los ciudadanos con la de los académicos; no obstante, esto se prepara para la siguiente administración ya que, si la actual no realizó esfuerzos durante más de 5 años en el ámbito mencionado, es poco probable que lo haga en los restantes 2 meses, dejando de lado un compromiso más sin cumplir y al país en los bochornosos primeros lugares de obesidad y de desnutrición, lo que tendrá como consecuencia que los esfuerzos por mejorar en los niveles educativos o de calidad de vida sigan manteniendo una relación inversa.


[1] Información obtenida del portal de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura http://www.fao.org/getinvolved/worldfoodday/es/ visitado el 16 de Octubre de 2012.

[2] Texto obtenido del portal de Talla Política http://www.tallapolitica.com.mx/artman2/publish/nacional/CRECEN_LAS_MUERTES_POR_MALES_LIGADOS_A_LA_DESNUTRICI_N.shtml visitado el 16 de Octubre de 2012.

[3] Información obtenida del portal de la UNICEF http://www.unicef.org/mexico/spanish/17047.htm visitado el 16 de Octubre de 2012.