Volvimos con las pilas bien puestas

PANyCircco-Fondo

¡POR FIN REGRESAMOS!

Así es, cirqueros, por fin volvimos a las andadas por estos lares después de que perdimos las contraseñas misteriosamente al final del sexenio de Felipe Calderón; sin embargo, hemos encontrado la forma de entrar a nuestro portal y de poder publicar nuevamente contenido para todos ustedes.

Los tiempos han cambiado desde que desaparecimos y afortunada/desafortunadamente ya no se encuentra gobernando al país el gran Felipe “combate el fuego con soplidos” Calderón; no obstante, nos dejó un legado que ayudó mucho para que entrara otra gran personaje: Enrique “si no pude con el estado de México menos con el país” Peña Nieto.

Nos sentimos afortunados de haber recuperado nuestro blog, pues a pesar de que en cualquier momento nos lo pueden bajar otra vez, tengan por seguro que seguiremos siendo los mismos que antes, los que criticaban al gobierno, satirizaban la política, bromeaban y se reían de nuestros servidores públicos, y claro, los que proponen.

Estamos más que contentos de poder llegar, otra vez, a la comodidad de tu computadora. Sabemos que nos extrañaste y que lloraste durante todo este tiempo que no pudiste leernos, así que trataremos de publicar de manera más continúa para enmendar nuestra gran falta. La manera de hacerlo será cada lunes, miércoles y viernes. ¿El horario? Ése aún tenemos que definirlo, pero trataremos de que sea el adecuado para que puedas tener tiempo de ver tus videos de “perritos graciosos” y “caídas chistosas”.

En estos días estaremos hablando de la Semana Internacional de la Lactancia Materna, su importancia y el tabú que existe en torno al alimentar a un bebé directamente de la madre. También tocaremos el tema de las novatadas, el cual se puso de moda la semana pasada debido a que un estudiante de la UNAM (supuestamente con raciocinio) fue internado en terapia intensiva después de un castigo que le provocó severas complicaciones. Por último, gracias al Día Internacional de los Pueblos Indígenas hablaremos del origen, la diversidad y la importancia del respeto hacia ellos.

Sin más por el momento y sacando nuestros pañuelos para poder secarnos las lágrimas de alegría, los dejamos para ponernos a trabajar con nuestros nuevo artículo de Pan y Circco.

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¿Quién comanda realmente la guerra contra el narcotráfico?

A raíz del misterio y la confusión que envuelve el caso de la supuesta muerte de Heriberto Lazcano Lazcano, “El Lazca”, en todo México se han suscitado interrogantes sobre la veracidad de la muerte del líder máximo de los Zetas, y aún más, sobre la autenticidad de la guerra contra el narcotráfico que emprendió Felipe Calderón durante su sexenio.

A pesar de que las pruebas de que esta guerra es inútil, obsoleta y francamente absurda son más que evidentes, el gobierno federal la ha mantenido como un estandarte del cual enorgullecerse y ha continuado con ella como si fuera en realidad una opción viable y que atienda al fenómeno en su totalidad.

En la cotidianidad, en la de los mexicanos comunes, esta guerra se vive con tensión social y aumento de la violencia, es decir, una disminución en el índice de calidad de vida dentro de la sociedad. Sin embargo, aunque a todas luces es una estrategia ridícula, para los más altos intereses del gobierno estadounidense parece ser plenamente justificada. Es entonces el gobierno mexicano el que ofrece todas las condiciones para que ésta estrategia fallida se realice, en un afán entreguista y servicial que lo ha caracterizado.

Cuando Calderón se refería a las muertes de inocentes y al aumento de la violencia como “daños colaterales” de esta guerra, parece que no lo hacía sin pensar, pues en efecto, todo es parte de un ambicioso plan que ni siquiera fue planeado por el gobierno mexicano, sino por los E.U.A.

Aún cuando el presidente Calderón pueda dar miles de razones de carácter moral y ético para justificarse, cada vez nos queda más claro que las verdaderas razones ésta absurda estrategia son quizás las mismas que impulsan la ocupación de Irak o Afganistán, es decir, el dinero, el control y el poder.

En síntesis, la guerra contra el narco de Calderón, su máximo logro, es tan sólo una parte de un negocio que pretende obtener ganancias millonarias incluso por sobre la seguridad de toda una nación. La venta de armas, el millonario tráfico de drogas hacia Estados Unidos, la militarización como pantalla de engaño, son ejemplos del porqué de ésta guerra inocua.

En este sentido, para que el negocio funcione para el vecino del norte, parece que el plan ha sido desestabilizar a México para simular una cruenta y dura lucha contra los cárteles que llevan la droga a E.U. Esto, obviamente justificaría la movilización del ejército estadounidense en México y consecuente militarización, así como la intromisión de aquel país en asuntos de interés nacional, con el pretexto de que el problema es internacional.

Quizás la idea de “invasión” como tal suene un poco increíble para el mexicano que conoce las invasiones realizadas por E.U.A. en Medio Oriente, sin embargo al tratarse de una invasión más o menos progresiva, sus efectos no son muy evidentes. El papel de Estados Unidos en la guerra del narco sería fundamentalmente infiltrar a su personal en operaciones de inteligencia (como lo vimos, por ejemplo, en el caso del atentado contra marines en la carretera a Tres Marías) y de esa forma incrementar el control en los mismos procesos.

Un punto más para pensar en la intromisión extranjera en la estrategia de seguridad calderonista es que desde México hacia el sur, se está forjando una red militar por toda Latinoamérica. En los países sudamericanos el problema de la droga también es preocupante (aunque, salvo en Colombia, no se ha llegado a un grado tal de violencia). Sin embargo, la red militar no protege a los países de los cárteles, ni busca la seguridad internacional, sino en esencia, busca la obtención de ganancias, producto de la venta y distribución de armas y drogas, en su mayoría.

Lo lamentable del asunto es que el propio gobierno mexicano está del lado de las obscuras intenciones. No por nada Calderón, apenas llegó a la presidencia puso en marcha el plan llamado “México 2030” que prometía entre otras cosas, mayor apertura al libre comercio y la disminución de seguridad arancelaria entre los países, así como la privatización de varios e importantes sectores económicos. ¿Les dice algo el plan Mérida? Obviamente, es un ejemplo más del entreguismo indiscriminado que calderón y su gobierno tuvieron (y tienen aún) con intereses muy distintos a los del pueblo mexicano.

La militarización, entonces, es la falsedad máxima donde se engaña al pueblo con la promesa de seguridad, de combate al crimen, aunque en la realidad, su objetivo sea únicamente el de preparar el escenario para una intervención abierta y descarada.

De hecho, diversos políticos de peso en México, han afirmado justo lo anterior, que la guerra contra el narco es falsa y sólo justifica una intervención estadounidense. Esto, nos hace pensar que la crisis política y social por la que atraviesa nuestro país no es para nada una equivocación, ni es producto de la violencia misma, sino que al contrario, es resultado de un pésimo manejo de parte del gobierno y porque lamentablemente, más de la mitad de los mexicanos aún viven en la pobreza.

Esta guerra tampoco es producto de la incesante demanda de drogas generada por el país del norte, sino de hecho, se esmera en mantener el negocio internacional de las drogas en su auge, y no es para menos pensarlo dado que es el país más poderoso del mundo, y el nuestro tiene el gobierno más débil y entreguista de los últimos tiempos.

No sorprende entonces ver que Calderón invite a empresas voraces a ocupar territorio mexicano, ni que se ofrezcan todas las facilidades para que el gobierno estadounidense ingrese y modifique estatutos de acción mexicano. Quizás, en este sentido, la sospechosa muerte de “El Lazca” sea una mentira más para confundir, y creer que México se queda desamparado y necesita ayuda urgentemente…

 

 

Creación de penales privados, la nueva forma de lavarse las manos…

Hace unos días Felipe Calderón inauguró en Sonora el primer penal federal financiado con inversión privada de México, y es tan sólo el primero de un total de 20 que se construirán como mínimo.

El hecho de que haya un penal privado en México sorprende, pues significa claramente que el sistema de justicia federal instaurado no funciona como debería, y que gracias a ello surgió la necesidad de buscar otras alternativas, como es la instalación de penales privados. La solución de Calderón no fue fortalecer o analizar y mejorar el sistema de justicia, sino ceder la responsabilidad a otros, más dispuestos y capaces.

Y la verdad no es para menos. La realidad de nuestras cárceles es realmente indignante, y a lo largo de éstos 6 años se ha vuelto casi intolerable. Hace unas semanas se fugaron 134 reos del CERESO de Piedras Negras, Coahuila, y han habido innumerables fugas durante los sexenios panistas. Además, todo México sabe que muchas de esas prisiones están literalmente controladas por el crimen organizado y por la corrupción, lo que es una clara muestra de la ineficiencia del sistema penal.

Si para las muchas limitaciones en la mente de nuestro presidente, y en la impartición de justicia la única solución fue “pedir ayuda” a la inversión privada, en vez de mejorar, habla también de una mediocridad política inigualable. Aún a sabiendas de que fue la misma guerra emprendida por el gobierno federal contra el narcotráfico ha llevado las cosas a tal nivel, la presidencia no acepta su responsabilidad, y prefiere atraer capital privado, cobijado en la idea de que ayuda a la economía, pues generó inversión y empleos.

Lo preocupante aquí es que México acaba de abrirse al mercado de los reos, evadiendo responsabilidades presentes y futuras, dejando todo en manos de empresarios que si bien pueden ofrecer un servicio eficiente en cuanto a evitar fugas y desmanes dentro de las cárceles, por lo único que velan es por la ganancia. Es decir, un empresario no tendrá la intención de mejorar y rehabilitar a los reos, como pudiera tenerlo un gobierno comprometido, sino primordialmente tendrá la intención de obtener ganancias.

¿Dónde quedará entonces la voluntad de que los delincuentes se rehabiliten y se reincorporen a la sociedad productivamente? Si actualmente dentro de las cárceles los reos “compran” comodidad y jerarquía, ¿quién regulará la situación si sucediera dentro de un penal privado? ¿Quién controlará que estén libres de corrupción y de violencia, cuando podrán regirse bajo sus propias reglas?

Lo que al parecer se le olvidó al presidente fue justamente esa regulación tan necesaria cuando se dan concesiones a empresas privadas en asuntos del Estado, pues no sólo se trata de construir y ceder el poder, sino de una planeación estratégica y conjunta que evidentemente Calderón pasó de largo. Claro está, si no existe una planeación en el sistema penal federal, menos la habrá cuando hay dinero de por medio, y esa siempre fue una característica del gobierno panista: el entreguismo irracional y la poca conciencia de sus actos.

Alguna vez Calderón tuiteó lo siguiente:  “En los últimos 6 años se han fugado más de 1000 reos de penales estatales.  De los penales federales ninguno”. ¿No creen que es una forma de “lavarse las manos” y evadir la responsabilidad de su mediocre gobierno? Como esto, así como le echa la culpa a los demás, a pesar de su posición como presidente de la República, de la misma forma se entrega el poder y la responsabilidad a manos de… quién sabe quien…

Rechazan a Calderón en E.U. como profesor. Nadie lo quiere, ni aquí ni allá

Hace tiempo nos preguntábamos qué sería de Felipe Calderón tras dejar la presidencia de México y obtener una indemnización millonaria de por vida, claro está, pagada por todos los mexicanos. Hubo diversas versiones, pero nuestro presidente mostraba especial interés en dos opciones: el convertirse en empresario, o en impartir cátedra en alguna universidad de los Estados Unidos.

Lo curioso del caso, es que al parecer, ninguna universidad solicitó en ningún momento los servicios de Calderón, aunque él ya se veía como un académico exitoso y trascendente. Pero como dicen, todo cae por su propio peso, y todo se paga…

Resulta que cientos de estudiantes de la Universidad de Texas se organizaron y enviaron una carta a William Powers Jr., director de esa institución, solicitando no ofrecer empleo a Felipe Calderón como profesor de aquella universidad. Lo más contundente fueron las razones que exponen para evitar a toda costa la contratación de Calderón, por considerarlo nada menos que un asesino.

Como ejemplo de la mediocridad del ejecutivo mexicano, los estudiantes texanos expusieron la fallida estrategia de seguridad y de lucha contra el narcotráfico que como sabemos, ha traído más de 80,000 muertos, muchos de ellos inocentes, y que además instauró el terror en la cotidianidad de muchísimos lugares del país.

Otro punto relevante es el cinismo con que Calderón trató este sensible tema al llamar simplemente “daños colaterales” a la muerte de inocentes. Una persona que manipula de esa forma la verdad, simplemente no puede instruir algo en una institución que prepara y concientiza a las nuevas generaciones. Y es más, una persona así jamás debió tener la oportunidad de ser presidente de México.

La Universidad de Texas no es la única institución con la que Calderón ha dialogado en el sentido de convertirlo en profesor. Tanto la prestigiada Universidad de Harvard, como la de Stanford y Georgetown, de las más reconocidas en E.U. y en el mundo, ya han negociado con el presidente para cederle una plaza apenas deje sus funciones.

Ninguna institución ha confirmado la contratación, o no, de Calderón, pero el hecho de que sean los propios estudiantes quienes tratan de evitarlo nos dice no sólo que desafortunadamente en E.U. parecen estar más conscientes de la realidad de nuestro país, sino que es la juventud misma la que defiende su propia educación, cosa totalmente loable.

Lo preocupante es que Calderón ha enloquecido y en verdad cree que puede, sin ningún tipo de atadura moral o ética, impartir clases de ¿economía, ciencia política, legislación?, cuando ha destruido a un país, nada menos que con su ineptitud y grandilocuencia. Una persona así, como decíamos, no puede siquiera pensar en eso, pues es un atentado contra la inteligencia.

¿Se imaginan que Augusto Pinochet venga a la UNAM a dar clase de derecho? Pues algo similar pasará en E.U.A. si no se concientiza en el asunto y se impide que un inepto se piense profesor, tan sólo por manejar a un país de le peor forma posible.

 

 

 

Felipe Calderón no es ni de aquí ni de allá

El “presidente del empleo” está preparando su salida del gobierno con lo mejor que tiene (sí, claro); de hecho, ya hasta estaba viendo la posibilidad de retirarse a Estados Unidos y ahí, en la Universidad de Texas, dar clases.

Sin embargo, al igual que en México, en nuestro vecino del norte no lo quieren. “En una petición publicada en la página web change.org y dirigida a William Powers Jr, presidente de la Universidad de Texas, se lee: “Calderón es responsable de la muerte de miles de niños, no dejemos que sea profesor en Estados Unidos.”[1]

Como habíamos comentado en post’s anteriores, a Calderón parece ser que no lo quieren ni aquí, ni allá. Desde su inicio como presidente en el 2006 ha recibido al menos 10 muestras de rechazos en eventos públicos, no sólo en su país, también en Estados Unidos. Por ello, no nos sorprende que los estudiantes de la UTA rechacen que una persona tan cínica, ineficiente, incapaz, inepta y sobretodo, responsable de miles de muertes durante su sexenio.

Pero, ¿de qué podría dar clases Felipe Calderón?, quizá de quiímica, porque tomó a un país y lo hice materia fecal, o bien de cómo compra de bebidas embriagantes con dinero del erario. También podría dar clases de cómo hacer una guerra sin estudiar la situación social o bien, de cómo hacerle para llevar a la ruina a un país en seis años.

Ya en serio, Calderón parece ser que no es querido en ningún lado, ni en Estados Unidos y claro, tampoco en su propio país. Veremos cómo termina todo; sin embargo, nos parece demasiado cínico que en el país deja una destrucción terrible y el, con su pensión vitalicia, pretenda ir a Estados Unidos. Si el país es tan seguro, ¿por qué no se queda a vivir acá?

No cabe duda que así como comenzó sus días, los terminó, con una deslegitimación demasiado grande, con mentiras, con repudio y sobretodo, con el rechazo de la sociedad, tanto de loa mexicana como la de Estados Unidos. Una persona tan detestable que no merece ni mereció, ser presidente de México.

 


[1] Texto obtenido del portal en línea de Proceso http://www.proceso.com.mx/?p=321322 visitado el 1 de octubre de 2012.

Felipe Calderón toma valor, y se lava las manos en la ONU

Como ya ustedes sabrán, hace unos días, Felipe Calderón acudió a la Organización de las Naciones Unidas (que por cierto, suele ignorar la verdadera voz de los pueblos) nada menos que a lavarse las manos sobre su actuación como presidente de México. Esta ocasión nuestro presidente alzó la voz como nunca frente a los líderes globales, casi exigiendo una revisión del enfoque prohibicionista de las drogas que se maneja en casi todos los países integrantes.
En un afán exhibicionista y enaltecedor, Calderón restregó a Estados Unidos su responsabilidad en este sentido, argumentando que es éste país el destino final de la droga y por tanto, quien mantiene mayor cantidad de adictos y quien proporciona el dinero y las armas, siendo México y los países latinoamericanos quienes ponen la muerte y la sangre.
No es necesario decir que éstas declaraciones, provenientes de quien jamás aceptó crítica alguna sobre su estrategia de seguridad, resultan ofensivas, mediocres e irracionales. ¿Por qué Calderón tuvo que esperar hasta el último momento de su sexenio, cuando ya tenía 100,000 muertos a sus espaldas, y cuando las organizaciones criminales se han hecho más fuertes y poderosas? ¿Acaso encontró la respuesta definitiva al problema del narco apenas unos días antes de dejar la presidencia?
De hecho no es así. Felipe Calderón fue criticado con esos mismos argumentos durante casi 6 años, y todo este tiempo analistas y estrategas coincidieron en que la legalización de algunas drogas sería una medida que al menos afectaría las finanzas del narcotráfico, y por tanto, su poderío. Miles de voces se han alzado a favor de la legalización de ciertas drogas durante años, y aunque con la radicalización de la violencia se hicieron más y más fuertes, Calderón jamás aceptó las fallas en la estrategia y nunca entabló un diálogo efectivo ni con Estados Unidos (pues se trata de un problema internacional), ni con el propio pueblo de México.
En efecto, hay que tener muy poca vergüenza y dignidad para contradecirse de tal forma siendo presidente de México. El hecho de exigir a todo el mundo que se revise la misma estrategia que defendiste durante años, habla de una incongruencia, y sobre todo una indiferencia y cinismo para con el país al que representas. Qué decir de la dignidad que como político, representante, dirigente y como ser humano mismo, tendrá Felipe Calderón de ahora en adelante.
Lo más lamentable es que la petición de Calderón no se trata en realidad de buscar una solución efectiva a la violencia y al crimen en México y Latinoamérica. Lo que en verdad lo mueve a hacer ésta clase de ridículos, es tratar de reivindicarse frente a sus hijos, su familia, su partido y el pueblo mexicano. Como muchas de sus últimas acciones a partir del 1 de julio, las de Calderón se enfocan a ensalsarze como mandatario, a justificar la mediocridad de su gobierno, y a limpiar su imagen.
Como era de esperarse, la ONU desechó en un día su petición, dejando así a Calderón en un ridículo mucho más grande. Lo que preocupa no es el ridículo, sino la locura y el cinismo con que ya habla el mandatario a estas alturas. Parece que ha olvidado todo lo sucedido en 6 años y pretende que con una u otra declaración falsa se le olvide al pueblo mexicano la desgracia que instauró. Como siempre, Calderón al hablar de México, se refiere a un país de los sueños donde todo es perfecto, la economía es fuerte, y el presidente que se va,fue el mejor regalo que un país pudo recibir.
No obstante, México ya no es el de antes, y no se deja engañar por un loco. Los cambios durante este sexenio fueron drásticos en materia de seguridad, y no muchos negarán el perdón para un presidente que gracias a su ineptitud y a su egocentrismo hizo un infierno de la vida de miles.
Lo que sí es necesario, y Felipe nos lo queda debiendo, es una estrategia efectiva e inteligente que sepa afrontar al crimen organizado desde sus raíces, y al problema del narco en su totalidad. Por más guerras que haya, si la demanda existe, la producción no desaparecerá. Entonces, ¿es la legalización la última y única opción que queda?

Felipe Calderón y su viacrucis

Los días de Felipe Calderón como presidente no han sido demasiado buenos, al menos eso es lo que sugiere que sea uno de los mandatarios más trolleados en sus eventos (si no es que el más). Desde que inició su sexenio los gritos para mostrar repudio y molestia en contra de su política no han cesado.

Cómo olvidar que durante la inauguración de la Feria Internacional del libro de Guadalajara 2007, el Presidente de México, Felipe Calderón Hinojosa, fue abucheado y atacado verbalmente por una asistente que rápidamente fue sacada del recinto por los miembros del Estado Mayor. De igual forma, durante la entrega del Premio Nacional de la Juventud, en 2008, un joven de nombre Andrés Gómez le grito espurio durante el evento.

Después de esto, han surgido varios valientes que le han hecho frente al “presidente del empleo”. Madres que han perdido a sus hijos en el incendio de la Guardería ABC y por los “daños (estúpidos) colaterales” de su guerra contra el narco.

El más reciente trolleo a uno de sus eventos se dio el día de ayer al salir del NASDAQ en Nueva York. Un grupo de jóvenes le gritaron “asesino”, “borracho” y “corrupto” movidos por los sentimientos de la ira y el coraje, de saber que Calderón ha desempeñado un pésimo papel en la presidencia de México.

Sin embargo, todo esto no es de gratis, cada uno de estos momentos han sido consecuencia de la mala estrategia que ha implementado durante todos su sexenio y al poco impulso que le dio a la educación, al empleo y al combate a la pobreza, las mejores armas que hubiera tenido.

Definitivamente, Felipe Calderón ha sido el presidente más troleado en eventos públicos, ni el mismo Vicente Fox fue tan cuestionado por las sandeces que decía; no obstante, lo más grave de todo es que hablan de libertad de expresión pero el Estado Mayor Presidencial se encuentra ahí para callar las bocas que le gritan la verdad al presidente. “Gracias por la libertad, por la democracia y por el Estado de Derecho.”

A continuación presentamos los videos de varias personas increpando a Calderón:

 

 

 

 

 

 

 

Felipe Calderón: el empresario de México

¿Qué será de Felipe Calderón tras dejar la presidencia de México? Es una de las preguntas más sonadas últimamente, no tanto porque en verdad nos interese la vida de quien dañó como nunca al país, sino para ver si su congruencia y el compromiso por México que tanto difundió durante 6 años, es verdadero.

Hace unos días, el presidente declaró que no descarta convertirse en empresario, y no sería sorprendente dado que su verdadero compromiso siempre ha estado con la iniciativa privada. A pesar de su casi ciega confianza en las empresas, las cuales según él producen 8 de cada 10 empleos en el país, es evidente que el modelo y sobre todo las concesiones y beneficios que la presidencia dio a las empresas, no fueron para nada la solución prometida.

Incluso, Calderón declaro: “Lo digo con toda convicción: he sido un Presidente que ha apoyado a las empresas”. No queremos decir que tenga algo de malo apoyar a las empresas, pero cuando se descuidan casi al nivel de la indiferencia los problemas que realmente requieren atención, surge el problema. ¿Porqué apoyar a unos (por cierto, muy beneficiados) más que a otros?

Además, como decíamos, el hecho de que Calderón posiblemente se vuelva empresario (como quizás siempre lo fue) nos dice nada menos que su compromiso fue casi exclusivamente con el sector empresarial. No hablamos de las pequeñas y medianas empresas formadas por familias o asociaciones reducidas, sino del gran capital, aquel que desafortunadamente muchas veces es tan ambicioso que  hará lo impensable para obtener más y más ganancias.

Es el caso, por ejemplo, de la entrega indiscriminada que en un momento hizo el gobierno federal a empresas canadienses del territorio sagrado de los huicholes, “Wirikuta”, o los planes de urbanización de una importante reserva ecológica en Cabo Pulmo, Baja California. Es ese sentimiento de apropiación y de explotación lo que realmente daña a México, y si tenemos un presidente cuyo sueño dorado es obtener el éxito a través del dinero, y si esa mentalidad impera en cada ciudadano, no sorprende entonces que estemos como estamos.

No pretendemos decir que la mentalidad empresarial sea mala o dañina, sino el hecho de que la obtención de una ganancia, sea cual sea el medio que haya que utilizar, aunque sea la destrucción de la naturaleza misma, sea lo fundamental y se vuelva una prioridad para el gobierno y para todos.

Mientras tanto, al presidente parece urgirle ya irse para comenzar su negocio, que seguramente y sin duda, intentará por todos los medios, incrementar el ego de los Calderón.

Feliz Día Internacional de la Paz les desea Felipe Calderón

El día de hoy en el mundo se celebra el Día Internacional de la Paz. El 30 de noviembre de 1981 la Asamblea General de las Naciones Unidas en la Resolución 36/67 así lo proclamó. De hecho, el tema de éste año fue la paz sostenible. “Durante la Conferencia que las Naciones Unidas celebraron este año en la brasileña ciudad de Río de Janeiro, los líderes mundiales, junto con representantes de la sociedad civil, de las autoridades locales y del sector privado, renovaron su compromiso político a largo plazo con el desarrollo sostenible.”[1]

Sin embargo, parece ser que en México no tenemos algo que celebrar y claro, esto es gracias al patrocinio de Felipe Calderón. Sin duda, el día de hoy podría ser una buena celebración no tener muertes violentas, bombazos, descabezados, asaltos, militares que violen derechos humanos, policías federales disparando a diestra y siniestra; no obstante, es claro que en nuestro país (y en otros tantos) esto no sucederá ya que, LA PAZ en  México no existe, bueno, solamente la capital de Baja California Sur.

Decimos que no existe la paz en México apoyándonos en las palabras de Amnistía Internacional, quienes aseguran que “la paz no es tan solo la ausencia de conflictos armados, vivir en paz es vivir con dignidad y justicia. La lucha por la paz comienza por la lucha por nuestros derechos”; pero, en México parece que no se ha entendido éste mensaje y se sigue entendiendo que esto llegará con el ejército en las calles, dejando de lado que la violencia produce más violencia.

Mientras México no se defienda con las mejores armas que tenemos, la educación y el empleo, difícilmente viviremos en paz, situación que en lo que resta del gobierno no creemos que llegue. Definitivamente seguiremos viviendo en ésta turbulencia de inseguridad, de crimen, de intimidación y de carencia de instituciones que permitan vivir digna y plenamente.

Gracias a Felipe Calderón, a su gobierno, al PAN y a los que falten de agradecer por hacer que no podamos celebrar el Día Internacional de la Paz como quisiéramos, con condiciones favorables para hacerlo.


[1] Texto obtenido de la página http://www.un.org/es/events/peaceday/index.shtml visitada el 21 de Septiembre de 2012.

¿Cómo quieres que hablemos contigo Calderón?

El rechazo a Felipe Calderón parece no cesar y por el contrario, se encuentra en relación inversa con los días que le faltan para dejar la Presidencia, es decir, a menor número de días mayor repudio hacia su persona y hacia su deficiente administración. Lo anterior se pudo comprobar el día de ayer durante la intervención del mandatario en la IX Semana Nacional de Transparencia organizada por el Instituto Federal de Acceso a la Información y Protección de Datos en donde varios jóvenes protestaron los despilfarros que se han cometido durante su gobierno y gritaron consignas como ¡asesino!

La reacción de Calderón al principio fue de desconcierto, aunque nos parece raro ya que, con base en sus experiencias, ya debería estar acostumbrado a que se le injurie; sin embargo, en un tono sarcástico y burlón les dijo a los jóvenes “si me permiten terminar y con mucho gusto platicamos… yo les pido que no se vayan, por favor”; sin embargo, la plática nunca llegó.

El Estado Represor, perdón, Mayor Presidencial, no tardó en someter a uno de los jóvenes con técnicas como si se trataran de verdaderos delincuentes (habría que ver si así se comportan ante eventos que realmente lo ameriten), quizá porque con tales “insultos”, “injurias” y “groserías” la vida de Felipe Calderón estaba en riesgo, no fuera que en las palabras trajera una navaja con qué cortar la garganta o una bomba que fuera a ser detonada.

Si bien, parte del trabajo del EMP es mantener la seguridad de FECAL o de cualquier otro presidente, en éste caso no vemos que en algún momento corra riesgo su vida, lo que se observa es exceso de fuerza, además de cinismo por parte del mandatario para decir que va a dialogar con los jóvenes pero a la vez su grupo de aguerridos lacayos somete y reprime.

Sin embargo, esto es una muestra de lo que ha sido el gobierno de FCH, en menor medida pero nos ofrece una gran explicación para o que acontece a diario en el país. Si enfrente de las cámaras, del mismo presidente, de diversos medios de comunicación y personas hacen esto los del EMP, ¿qué no harán los militares en la sierra o en carreteras en dónde es más difícil que se tenga un control de sus decisiones y acciones? Un ejemplo de esto ya se vivió en Cuernavaca cuando policías federales dispararon a una camioneta con diplomáticos estadounidenses, por ello, la noticia causó revuelo.

Lo que es un hecho es nuestro presidente definitivamente no tiene las manos limpias como argumentó en su campaña, mucho menos la conciencia y además, con lo que sucedió ayer  ¿Cómo quieres que hablemos contigo Calderón?