Vázquez Mota y Lujambio, inmortalizados en retratos y por su incompetencia

El pasado lunes, durante una ceremonia encabezada por el presidente del empleo, Felipe Calderón, se develaron un par de retratos en honor a Josefina Vázquez Mota y a Alonso Lujambio (QEPD) en la Secretaría de Educación Pública.

Con bombo y platillo, como sólo él  sabe, Calderón mostró los retratos en el Salón Nishizawa de la SEP. Asimismo, “los nombró “sucesores de José Vasconcelos” y elogió su trabajo a favor de la calidad educativa.”[1]

Un retrato no es absurdo como tal, la cuestión aquí es que cuando se lleva a cabo una acción como ésta es porque pretendes enaltecer a una persona por sus grandes logros, que ha logrado desempeñarse con talento, éxito y humanismo, que ha dejado un legado de contribución al país significativo a determinada causa; sin embargo, ¿qué aportaron Vázquez Mota y Lujambio?

Cuando Calderón Hinojosa accedió al poder, asignó a Josefina y posteriormente, en 2011, a Alonso Lujambio, para “corregir un sistema de educación pública en ruinas, donde los maestros compran y venden su empleo y la mitad de los niños abandona los estudios después de la secundaria.”[2] No lo consiguieron, por el contrario, ella puso la primera palada de tierra para comenzar a cavar la tumba del sistema educativo y Lujambio terminó colocando el epitafio.

A pesar de los gastos excesivos que se hicieron durante la gestión de Vázquez Mota, el nivel educativo de “México ocupó el lugar 48 (420 puntos en promedio) de aproximadamente 65 naciones, 33 de la OCDE, en las áreas de lectura, matemáticas y ciencias, con una escala que va de los 262 a los 698 puntos.”[3] Es decir, durante la administración de la ex candidata en lugar de mejorar, empeoró la calidad de la educación.

Cabe hacer un énfasis en los constantes despilfarros que se dieron, como lo fue el programa Enciclomedia que, a pesar de haber cancelado el contrato por la poca eficiencia del sistema, se continuaba pagando los contratos a los empresarios.

Además, en éste sexenio recobró su fuerza “la Maestra”, Elba  Esther Gordillo ya que, a pesar de los esfuerzos por señalar que las plazas ya no tenían un costo, esto sigue sucediendo, pues ambas mujeres tenían una relación entrañable y amistosa, pero cuando comenzó la campaña presidencial de Josefina Vázquez Mota, tuvo que ocultarla, ocasionando graves costos, ¿se acuerdan del “Adiós, Chepina, te vamos a extrañar?.

Con Alonso Lujambio la situación en México no fue mejor. El tema de la educación en México quedó de lado y parece ser que lo más comentado durante su gestión fueron las múltiples irregularidades con la famosa Estela de Luz; su administración pasó inadvertida para los mexicanos.

En vida, “el funcionario federal dijo que en los últimos 10 años en México se han creado mil 684 nuevas preparatorias y 173 universidades, sin embargo, para llegar a la cobertura total falta mucho trabajo”; [4] no obstante, no se trata solamente de construir más aulas, más edificios, más escuelas, sino de modificar la estructura educacional, los métodos de enseñanza y que quienes llevan a cabo el oficio de profesor, sean y estén capacitados para realizar el trabajo que todos pagamos para que realicen.

El colocar un par de retratos en la SEP de dos Secretarios porque tuvieron un “excelente desempeño” en su materia, nos da una muestra de lo que ha sido el sexenio de Felipe Calderón: una farsa.

Aún queda mucho camino por recorrer en el ámbito educativo, se deben hacer reformas sustanciales y de raíz, situación que el gobierno en turno dejo a un lado para intentar legitimarse, enfocando sus fuerzas en una lucha equivocada porque la guerra no es contra el narcotráfico o el crimen organizado sino con todos nosotros; nuestras mejor arma no es la bélica, es la educación.


[2] Texto obtenido del portal del Economista http://eleconomista.com.mx/sociedad/2012/06/10/fracaso-educativo-problema-pan visitado el 18 de Octubre de 2012.

 

[3] Texto obtenido del portal de Universia http://noticias.universia.net.mx/en-portada/noticia/2010/12/07/758431/mexico-ultimo-lugar-educacion-ocde.html visitado el 18 de Octubre de 2012.

[4] Texto obtenido del portal de Milenio http://www.milenio.com/cdb/doc/noticias2011/434f5cc48739b1e6f2b64e6cf2425834 visitado el 18 de Octubre de 2012.

El misógino que nunca atendió a la mujer mexicana

Uno de los temas más incómodos para Felipe Calderón, es evidentemente el de la atención a la mujer mexicana y el aseguramiento de sus derechos y libertades, por la clara razón de que durante su gobierno, no se alcanzó ningún cambio notable en beneficio de las mujeres.

Hay muchas formas de violencia para ellas. No sólo los golpes y la violencia explícita las afecta, sino también las políticas ineptas que se adoptan en materia económica y jurídica, como el aumento del precio de la canasta básica y el vació legal de justicia que hay para ellas.

Quizás el caso más evidente sea el de las muertas de Ciudad Juárez, que por cierto sigue tan irresoluto como hace 6 años. Desde el año 2009, cuando la Corte Interamericana de Derechos Humanos declaró esta situación como crítica, a la fecha, las cosas sigue igual de comfusas y los criminales, claro está, continúan libres.

Tampoco se ha creado siquiera un organismo que atienda o informe a la población civil y potenciales víctimas sobre los avances de investigaciones y los sitios inseguros, ni mucho menos ha existido una campaña preventiva al respecto. Las mujeres siguen viviendo un riesgo latente simplemente por caminar el trayecto de su casa a su trabajo.

Además, los feminicidios se han multiplicado de forma preocupante durante el sexenio de Calderón. Si a principios de su gobierno hubo tan sólo en Chihuahua 73 asesinatos, para el presente año se cuentan más de 500 feminicidios. Mientras tanto, niñas y mujeres siguen desapareciendo y para Calderón y su gobierno son tan sólo consecuencias secundarias de su implacable labor.

Recordemos que casi al inicio de su gobierno, Felipe Calderón se comprometió a erradicar la violencia contra la mujer, e incluso firmó una “Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia”, la cual, obviamente no se ha puesto en práctica, ni ha tenido algún resultado más o menos relevante qué destacar. Al contrario, parece que tal ley sólo existe por  intereses partidarios y mediáticos y no por un interés verdadero en el bienestar femenino.

En el caso de la violencia doméstica, por ejemplo, las pocas demandas que se interponen (seguramente tras una difícil decisión por parte de la mujer) se pierden en trámites burocráticos largos y tediosos que acaban por desmotivar y hacer la situación todavía más compleja y difícil.

La seguridad social de la mujer tampoco se vio beneficiada, pues a la fecha todavía continúan muriendo miles de mujeres durante el parto por no tener las condiciones higiénicas suficientes, ni la estructura de salubridad necesaria para atenderlas correctamente y en toda la República. La cifra de muertes por parto, no se ha modificado desde el inicio del sexenio, a pesar de los supuestos esfuerzos en materia de salud, su supuesta cobertura universal, y del hecho de que un 90% de los casos sean perfectamente previsibles.

No hablemos ya de la pobreza alimentaria que afecta a millones de mujeres mexicanas (y que obviamente afectan a sus hijos) y ahora, con la subida de la canasta básica, las cosas no se pondrán mejor.

En resumen, quizás Calderón ama mucho a su esposa e hijas… Sin embargo, como presidente y responsable del bienestar de millones de mujeres, podemos decir que es todo un misógino.

“Felipes” fiestas le desea Calderón a los mexicanos

Durante el sexenio de Felipe Calderón se ha especulado sobre su afición por la bebida.

Tanto es la especulación sobre el gusto del Presidente por el alcohol que esto ha sido objeto de grandes debates, sólo hay que recordar cuando a Carmen Aristegui la destituyeron de su noticiero por hacer eco de los rumores que afirmaban lo ya mencionado.

Ahora bien, ¿hasta qué punto el ser alcohólico puede afectar las decisiones de un Presidente para con el país que gobierna?, sinceramente, no creemos que tenga exista tal relación, ya que, existen alcohólicos muy famosos, muy buenos en su trabajo, en su forma de “ganarse” la vida y sobretodo, distinguidos. Si nos vamos al plano de lo moral y de lo que Calderón y el PAN representan como institución están cayendo en una contradicción demasiado grande, pero si hablamos sobre su eficacia en el gobierno, eso es más por ineptitud e incompetencia del actual mandatario que por consecuencia del alcohol.

Se presta para la guasa el argumentar que Felipe ha gobernado porque siempre ha estado borracho; no obstante, como hemos indicado, esto es más por ser alguien incapaz de gobernar un país, que desde que llegó generó incertidumbre en su mandato y que nunca pudo superar las expectativas tan bajas que se tenía de él.

Si Calderón se quiere meter hasta el dedo es cuestión con la que nos divertiremos pero no juzgaremos, sin embargo, lo que si juzgaremos y/o criticaremos es que se use dinero del erario para adquirir las bebidas con las que ellos se divierten.

El año pasado, la Revista Contralínea divulgó que desde la llegada de Felipe Calderón al poder, el gobierno federal, incluyendo la presidencia, ha gastado 4 millones de pesos en bebidas alcohólicas, entre las que destacan, tequila, whiskey, coñac  y cerveza. Pan y Circco también posee información sobre el despilfarro que el gobierno federal, BANCOMEXT, PEMEX y otras instancias gubernamentales han hecho para adquirir las mencionadas bebidas y asimismo, la botana.[1]

Como indicamos, no criticamos la adicción por el alcohol, criticamos y duramente que de nuestros impuestos paguen su vicio. Las cuentas no le salían a los panistas, mucho menos a Felipe Calderón y cómo, si de seguro las intento hacer mientras degustaba su whiskey favorito.

Es una lástima que los políticos y en especial los panistas sigan apuñalando al pueblo mexicano y que nosotros lo permitamos, alcemos la voz y no dejemos que un puñado de personas domine nuestro país y nuestros recursos como sí ellos trabajaran demasiado para conseguirlos.


[1] Ver la nota: Utilizan erario para comprar bebidas embriagantes http://contralinea.info/archivo-revista/index.php/2010/04/18/utilizan-erario-para-comprar-bebidas-embriagantes/

A lo que vino, vino

Por aquello del “échale botana”

La ley de víctimas, una víctima más de Felipe Calderón

Hace unos días nos enterábamos de que la Ley de Víctimas, impulsada por organizaciones civiles lideradas por el poeta Javier Sicilia, era vetada por Felipe Calderón, aún después de que el propio senado de la República la aprobara.

De este hecho no queda más que decir que Calderón apuesta por un país plenamente antidemocrático, donde el sistema de poderes simplemente queda sin valor, porque así lo dice el mandamás. Además, es irracional que, por ejemplo, el presidente firme “bajo el agua” reformas visiblemente represoras de la libertad de expresión, como es al ACTA, y una ley fundamental, necesaria y plenamente justificada, como la ley de víctimas, sea rechazada sin más ni más.

La controversia constitucional que envió Calderón al congreso rechazando la dichosa ley, no supone que el proceso legal se detenga, por lo que el Estado está obligado a publicar la reforma en un plazo determinado (que está por acabarse), de lo contrario el proceso vencerá y quedará rezagada, como muchas otras.

Es por ello que la aprobación de la ley de víctimas es urgente y necesaria no sólo por la limitante legal, sino sobre todo porque es una ley que atiende la otra cara de la guerra contra el crimen organizado, aquella que se mantiene fuera del discurso oficial: la de las víctimas inocentes y las familias desamparadas que se dejan atrás.

No resulta sorpresivo que Calderón vede esta ley cuando al aprobarla estaría aceptando que su guerra tiene “efectos secundarios” bastante desastrosos. Lo más preocupante es que es la misma sociedad civil la que se lo demanda, con el apoyo del congreso, y él de manera autoritaria y por sus propios intereses, la bloquea.

¿No es curioso que el presidente haya aprobado infinidad de reformas y acuerdos en los últimos días, y que al mismo tiempo le de la espalda a una iniciativa ciudadana, racional, urgente y coyuntural? Lo bueno es que en unos meses habrá cambio de planes, sólo esperemos que lo hueco del discurso calderonista no haya convencido a algunos…

La vida de Calderón, asegurada por destruir un país

La noticia de hoy fue que, desconociendo toda institución y toda ética democrática, e ignorando totalmente el veto que la Cámara de Senadores hizo a la ley ACTA, Felipe Calderón firmó hoy su aprobación. Pareciera que le urge terminar de pactar acuerdos para irse como todo un héroe, como un mesías que con su impecable moral y estilo de vida, nos ha traído una nueva y verdadera forma de vivir.

Ante esto, el mexicano no puede más que aceptar y conformarse con los acuerdos que a un presidente inepto le da la gana firmar, tan sólo por quedar bien, hacerse visible, “cerrar con broche de oro” su administración o quién sabe qué otras oscuras motivaciones. Lo que es seguro es que al irse, el presidente tendrá asegurados el resto de sus días, sin preocupación ni necesidad alguna, ni mucho menos una relación real, cercana y directa con su país y su pueblo. ¿Qué esperar de alguien que en unos meses no tendrá la necesidad de trabajar un sólo día de su vida, que las preocupaciones mundanas las ve lejanas y fuera de su realidad inmediata? ¿Acaso le preocupa velar por una realidad a la que no pertenecerá?

Hace unos meses, durante el Foro Nacional de Seguridad y Justicia, Felipe Calderón exigió a sus potenciales sucesores a declarar si iban a continuar su guerra contra el crimen organizado. “¿Que va a pasar con la seguridad, van a seguir luchando contra los criminales o no?”.

Josefina Vázquez Mota le tuvo una respuesta muy directa: le ofrecía nada menos que la PGR. Así, Calderón  seguiría formando parte del primer círculo gubernamental, y por ende, ejerciendo influencia en una suerte de nuevo maximato. Desde ahí, su experiencia sería aprovechada para cumplir la promesa de castigar políticos corruptos que pacten con el crimen organizado, fincando responsabilidades para así aplicarles cadena perpetua; él mismo se encargaría de continuar su batalla contra los “malos”. Por fortuna, no será así, a menos que el surrealismo mexicano surja de nuevo y nos de una sorpresa decepcionante.

No hay duda que la estrategia debe continuar, el problema son los medios que se utilizan, pero también los fines que se buscan. Independientemente del resultado electoral que ya conocemos, el daño ya está hecho y debe buscarse una solución mucho más compleja que atienda el problema en su totalidad. Para como vamos, seguramente veremos más balas, más violencia, más fuerzas armadas en las calles y sobre todo más “daños colaterales”, osea muertes de inocentes.

Pero ¿qué importa esto a Felipe Calderón? La única relación que tendrá éste con el pueblo mexicano será los inmensos privilegios que le pagaremos con nuestros impuestos, y la envidia de un salario excesivo, de por vida, por hacer nada menos que destruir al país.

Sea la estrategia que sea, el país está inmerso en la violencia gracias a una persona que nos hizo daño y que no volverá a sentir hambre nunca jamás.

Quizás, al final la idea de un gobierno sereno, digno e inteligente, no era tan descabellada…

Los doce años en que México retrocedió

La Presidencia de Felipe Calderón agoniza a meses de terminar. A la escandalosa cifra de muertos por la lucha anticrimen habrá que sumarle los 2.4 millones de desempleados, los 14 millones de trabajadores informales y los 6.5 millones de mexicanos en pobreza alimentaria.
Mientras hoy mismo el presidente gritó a los cuatro vientos que posee el récord de más de 15.5 millones de empleos registrados ante el IMSS, otros 28 millones de mexicanos ahora ganan menos por su trabajo que al inicio del sexenio. Obviamente, eso jamás lo dirá… Como siempre, es más importante apantallar, que ser honesto con tu pueblo.
Peor aún, los 13 pesos que aumentó el salario mínimo durante el calderonismo fueron rebasados por alzas en los precios de productos de primera necesidad como aceite, huevo, leche y tortilla, cuyo costo por kilo ronda los 12 pesos, el doble que hace 6 años, y en algunos lugares alcanza los 16 pesos.
Pero ¿qué implica que haya bajos salarios? Que no hay consumo. Y si no hay consumo, no hay actividad económica. Y si no hay actividad económica, no hay crecimiento, así de sencillo.
Pese a las evidentes cifras y la cruda realidad diaria del mexicano “de a pie”, las autoridades insisten en la solidez de la economía mexicana, bajo el misterio de la “macroeconomía”…
Aún si se cumpliera el pronóstico más alentador de crecimiento para el 2012, que es de 4.0%, el sexenio de Calderón se ubicaría entre los gobiernos con menor crecimiento en la historia del país, 1.91% en promedio, sólo arriba de la administración de Miguel de la Madrid (0.81%) y por debajo del sexenio de Vicente Fox (2.32%).
Y aunque el discurso asegura una estabilidad (macro) económica, en la realidad, el país se acerca a un punto sin retorno. Mientras que las reservas de hidrocarburos muestran un claro descenso, la deuda del sector público casi se triplicó hasta alcanzar 30% del PIB.
Es claro entonces que la solidez económica que presume el gobierno es cuestionable. ¿Porqué? Pues porque el equilibrio financiero del país , se sustenta en la explotación de todos nuestros recursos naturales, materiales, sociales e intelectuales sin visión de futuro. El país que una vez tuvo riquezas aparentemente infinitas, está siendo saqueado, como ha sido desde hace 500 años.
En materia de combate a la pobreza el panorama es igual de desalentador. Durante la administración calderonista el número de mexicanos cuyos ingresos resultaron insuficientes para afrontar sus necesidades básicas y de satisfacción (pobreza patrimonial) pasó de 45.5 millones a 57.7 millones, mientras que casi 6.5 millones se sumaron a los mexicanos con dificultad para adquirir la canasta básica.
Para minimizar el avance de la pobreza, el mandatario dice que de medirse la pobreza extrema con enfoque multidimensional, la pobreza en México “no solo no aumentó durante la crisis, sino que incluso se redujo porcentualmente”.
 Es claro que lo anterior no es más que una mera pantalla de justificación. Una teoría que pretende que la realidad se acople a ella, y no al revés, como debería ser. En este sentido, la generación de empleos y la precarización del salario son de las cuestiones más criticadas durante el sexenio del presidente que en campaña prometió un millón de empleos anuales.
Pero evidentemente la creación de empleos no acaba con dar trabajo. La precariedad de los que se están generando, en relación con los que ya existen, es alarmante. Casi alrededor de 60% de los empleos que se han generado, son precarios y no llegan ni a los tres salarios mínimos.
Y mientras todo esto nos sucede, Felipe Calderón se jacta de haber sido el segundo gobierno con mayor generación de empleo de la historia de México, demostrando de nuevo que su última preocupación en la vida es la honestidad, la sinceridad, el compromiso con su país, la rendición de cuentas… Qué más da, si ya se va…

Felipe Calderón y su freno a la democracia

En mayo de este año, Felipe Calderón se hacía pasar por el presidente más diplomático y comprensivo que ha tenido este país. El “Movimiento por la paz” liderado por Javier Sicilia, quien  perdió un hijo gracias a la delincuencia organizada, creyó en un momento representar la voz de México en el llamado por la paz y la justicia y sólo por ese momento, el gobierno estuvo de su lado.

Gracias a sus acciones, el gobierno federal, Felipe Calderón y diversas organizaciones sociales firmaron un “pacto por la paz”, que desembocó entre otras cosas, en la creación de una Ley de Víctimas que estableciera un fondo de recursos financiado con los bienes confiscados al crimen organizado.

“Estamos dispuestos a expresar las demandas, reclamos y propuestas sociales como un emplazamiento a los poderes, formales y fácticos, de Estado y de gobierno, no porque tengamos confianza en ellos ni les queramos legitimar, sino porque están obligados a responder a nuestro emplazamiento ético, que es el terreno donde radica nuestra identidad y fuerza”, dice el texto en su introducción, dejando en claro que no les estaban haciendo favor alguno.

Así pues firmaron el pacto, y se envió la iniciativa de le Ley de Víctimas al Congreso, quien lo aceptó sin dudarlo. No obstante, pocos días después, el presidente Calderón regresaba la iniciativa de ley con sus correcciones y observaciones propias, sin las cuales no podría aceptarse tal reforma.

Esta ley, debió promulgarse el pasado 29 de junio, pero con el veto impuesto con Calderón eso queda relegado para el infinito. Además, es inaceptable el uso electoral que el gobierno le dio a este problema, usando a las víctimas como chivos expiatorios y para justificarse.

Explica Sicilia que la iniciativa de ley no tiene errores sustanciales a considerar y por ello el veto no es más que una violación a la libertad y a la democracia mexicanas. Parece que todavía la gente debe atenerse a lo que papá gobierno considera que es lo mejor….

Lo que llama la atención, aparte de la conspiración de Calderón contra la libertad, es el uso electorero que el gobierno dió al problema. De manera oportunista, el veto a la Ley de Víctimas llegó apenas cuando Josefina Vázquez Mota había aceptado su derrota. Claramente no convenía contradecir los valores y exigencias sociales cuando está en juego la presidencia de la República. Así lo hicieron, y además en tiempos que estaban fuera de la ley. Desde cualquier ángulo que se le vea, este veto es una violación a las libertades y sobretodo a la soberanía del pueblo.

Muy fácilmente Calderón, de ser el estadista que dice ser, hubiese aprobado y promulgado la Ley para después, entre todos, discutirla y modificarla en su caso. Proveniendo de un cúmulo de organizaciones sociales, era de esperarse que fuera producto de un consenso, de esos que pocas veces se ven por aquí, pero al parecer la egolatría y mediocridad de Calderón impidió que México sintiera, al menos un momento, que participa de su vida política.

El gobierno de las promesas incumplidas

El gobierno de Felipe Calderón está a punto de terminar, pero lamentablemente con él no terminará la precariedad del pueblo mexicano que como sabemos se hizo más aguda y dolorosa en los últimos seis años.  Pesa aún más cuando volteamos y nos damos cuenta que la llamada “transición democrática” que impuso al PAN en el poder no fue mas que la pantalla para que un nuevo grupo de personas se hicieran más poderosas a costa de los mexicanos.

En este sentido, las promesas que alguna vez convencieron a la ciudadanía para brindar su voto a una opción diferente, como la panista, hoy no son más que palabras que se quedaron en el aire. Así sucedió con el llamado “Presidente del empleo”, quien prometió durante su campaña la creación de más de 6 millones de empleos, un millón por año… ¿Lo habrá conseguido?

Hace unos días, el gobierno federal presumió que en sólo el mes de junio, se crearon 90, 564 empleos formales, logrando así la cifra más alta de todo el sexenio. No obstante, lo que se oculta detrás de las presunciones panistas, es que en los casi 6 años que ha gobernado Calderón tan sólo se han creado un millón 809 mil 211 nuevos empleos, es decir, mucho menos de la mitad de lo prometido. La meta era crear 1 millón al año, y logró crear poco más de que eso, pero en 6 años.

Como sabemos, una de las “fortalezas” más grandes del gobierno panista es haber sorteado exitosamente las fuertes crisis internacionales, según el discurso oficial y sus defensores. ¿Cómo es posible que un país se declare libre de crisis económicas cuando en su territorio existen 16 millones de pobres?

A pesar de argumentar que el crecimiento de empleos no se dio correctamente  debido a la misma crisis que ocasionó la pérdida de 700,000 empleos. Sin embargo las cifras lo desmienten, pues del momento en que empezó la recuperación económica en 2009 a la fecha, se han creado únicamente un millón de empleos.

El problema se vuelve más preocupante cuando vemos que en todo el país, el total de  empleados formales registrados por el IMSS es de apenas 15, 705, 849, osea menos de un 15% de la población total de la República. ¿Es suficiente la creación de poco más del millón para brindar estabilidad económica y social a un país en plena precariedad? ¿Es exitoso un gobierno que mantiene éstas cifras estáticas y que no alcanza a apreciar la gravedad del problema, y además de todo, se jacta de sus “resultados”?

Todo está muy claro. Las industrias que menor crecimiento registraron, es decir, a quienes se les otorgó el menor apoyo, fueron las de la investigación, la educación, la fabricación de alimentos, etc., mientras que las que más crecieron fueron las de la construcción y la transformación.

Surge otra pregunta: ¿Vale la pena un gobierno que prioriza la construcción de lo que sea, ante la educación de sus ciudadanos y la innovación científica?

Segundo debate presidencial: Qué esperar de Josefina Vázquez Mota

Este domingo 10 se llevará a cabo el segundo debate entre los candidatos oficiales a la presidencia de la República a las 20:00 hrs. La candidata del PAN, Josefina Vázquez Mota tendrá en ese momento la última oportunidad de presentar un proyecto que le permita convencer a los mexicanos indecisos, que al final darán la victoria al ganador.

Como todos sabemos que las posibilidades del blanquiazul de llegar al poder una vez más son nulas, inclusive ellos mismos, estamos seguros que la estrategia de Josefina se centrará en la descalificación, la calumnia y la mentira, justamente como lo ha venido haciendo a lo largo de su campaña por la obvia razón de que la suya es una campaña sin proyecto y sin fondo político.

Además, pareciera que esta estrategia de calumnias no ha funcionado en lo absoluto para la panista pues en un inicio se ubicaba en un segundo lugar de preferencias electorales, mientras que hoy día no para de descender, ubicándose en un lejano tercer lugar. La difamación, entonces, parece beneficiar a sus adversarios, en lugar de perjudicarlos, como se supone es el objetivo.

No conforme con los pésimos resultados de su campaña y la nulidad de sus propuestas, Vázquez Mota decidió para la última racha de la campaña continuar y hacer más agresiva la campaña de calumnias. Esta vez el objetivo ha cambiado y le toca a su contrincante más cercano, Andrés Manuel López Obrador. En los nuevos spots escuchamos de todo. Que si la gente no cambia, que si es un peligro, etc., pero no escuchamos propuesta alguna, ni sabemos a ciencia cierta a qué nos atenemos si votamos (en un caso remoto) por Josefina. Todo lo que se percibe es la desesperación de quien no reconoce su fracaso, pero no lo quiere reconocer… ¿Quién no cambia entonces?

Al respecto, para el debate del domingo no podemos esperar nada más de ella. Podemos estar seguros que las 6 horas que estuvo ensayando para salir airosa del debate (http://bit.ly/MhH5tC) las utilizó para organizar los cartones con datos escandalosos, las fotografías, etc. ¿Y el proyecto de nación, y el trabajo que según ella ha hecho durante meses para hacer de este un país mucho mejor y muy “diferente”? ¿Vale entonces la pena tener una presidenta así, sin violuntad, sin trabajo y sin honestidad?

En este sentido, parece que al PAN lo que le interesa es ocupar un segundo lugar donde no se sientan derrotados. Quieren pasar “de panzazo” para no dejar el poder de una manera denigrante y mediocre como preveén que lo harán. Más que eso, el PAN busca un segundo lugar de votaciones para estar mucho más cerca del próximo gobierno, más comunicados con él y continuar teniendo la amplia presencia que hoy mantiene a nivel nacional. En pocas palabras, se empiezan a buscar pactos políticos, de la misma clase que siempre han afectado la vida pública de México, del tipo corrupto y clientelar.

Una vez más preguntamos ¿dónde está la congruencia en el PAN? ¿Dónde se encuentra ese carácter “diferente” que tanto promueve Josefina Vázquez Mota en sus discursos? ¿Acaso únicamente en el hecho de ser mujer? Parece que sí, que ese es el único argumento de Chepina y de ahí no la sacaremos, pues simplemente las propuestas no existen. Nada hay de diferencia entre Calderón y Vázquez Mota salvo el hecho de ser mujer.

Así que ya saben a qué atenerse al ver a Chepina patricipar en el debate. Cero voluntad de cambiar, nada de propuestas, pero mucha descalificación y guerra sucia como siempre… ¿Aún creen el discurso de lo “diferente”?

Josefina propone y el clero dispone

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La candidata a la Presidencia de la República por el Partido Acción Nacional (PAN), Josefina Vázquez Mota, sostuvo una reunión privada con representantes de distintos credos religiosos, en donde ofreció el establecimiento de un marco legal para otorgar apertura a las iglesias en los medios de comunicación, así como la creación de un Consejo Consultivo de Asuntos Religiosos, so pretexto de mantener contacto directo con los ministros de culto.

Asimismo, la candidata panista propuso a los religiosos la instauración de consejos de participación social en las escuelas, con el objetivo de que los padres de familia promuevan la formación integral de sus hijos en las escuelas, con libertad religiosa “en el marco de la laicidad positiva”.

Siendo así, Josefina Vázquez Mota, en los hechos impulsa el desmantelamiento del Estado laico, al fomentar la incursión de los ministros de culto en los asuntos públicos, que en primera instancia corresponde al Congreso de la Unión legislar en materia de culto público, iglesias y agrupaciones religiosas.

Por otro lado, la abanderada presidencial de Acción Nacional, al ofrecer la posibilidad de incidir en medios a religiosos, da por hecho que los azules obtendrán mayoría en las Cámaras, lo que le permitirá aprobar en automático, sin discusión alguna, la apertura de los medios de comunicación, pero no para romper con las prácticas monopólicas en la radio y la televisión ni para garantizar el derecho a la información e impulsar el curso de la transición democrática, sino para otorgarlo como privilegio a un sector muy reducido de la sociedad: iglesias y agrupaciones religiosas.

Josefina Vázquez Mota, so pretexto de mantener abierto el diálogo con las iglesias del país propone la creación del Consejo Consultivo de Asuntos Religiosos, abriendo la puerta para que ministros de culto promuevan leyes como la criminalización del aborto, el no reconocimiento a matrimonios entre personas del mismo sexo y adopción de menores. Temas controvertidos, sin duda, pero que merecen análisis y reflexión libre de prejuicios moralinos y sesgos ideológicos.

De esta manera, Josefina Vázquez Mota, ratifica una vez más que su candidatura no responde al interés general, sino a intereses sectarios, de grupos muy específicos identificados con ideas medievales que buscan imponer, cual Estado totalitario, una concepción del mundo y de la vida sobre la ciudadanía.