¿Ónde anda Josefina?

Durante la campaña de la “candidata diferente”, Josefina Vázquez Mota, nos bombardearon con sus spots (justo como lo está haciendo Felipe Calderón en estos momentos) sobre la importancia de darle a México un mejor futuro, claro, al lado de ella.

Además, durante los debates, Chepina nos dijo que ella estaba dispuesta a defender al país del regreso del partido que duró 70 años en el poder, el Revolucionario Institucional; al cual, lo atacó de manera frontal durante todo el tiempo de campañas. Argumentaba que éste partido no podía regresar al poder y que ella lo impediría.

Sin embargo, y tragándose sus palabras, el día de la elección, salió a reconocer que había perdido, con el 1% de las casillas contabilizadas, es decir, miles de personas que fueron sus representantes de casillas y seguidores, que aún seguían contabilizando votos, vieron perdidas sus esperanzas en ella al momento de que salió a comentar lo mencionado.

Después de esto, todos conocemos la historia. Los partidos integrantes de la Coalición de Izquierda se batían en un duelo legal con los virtualmente ganadores. Mientras eso pasaba, Josefina se daba unas “merecidas” vacaciones a Europa. Lo que nos hace dudar es, si su mismo partido acusó al “vencedor” de la contienda y ella había argumentado que defendería con capa y espada el voto de los mexicanos, ¿no se supone que ella tendría que haber estado luchando por ellos en lugar de darse vida de magnate?

Es claro que no lo hizo y es claro que los panistas que confiaron en ella quedaron defraudados por la señora en cuestión; desafortunadamente, Chepina volvió pero no para apoyar la batalla legal, si no para decir que hay que fortalecer la vida institucional.

No obstante, la respuesta la sabemos, no se puede esperar nada bueno de quienes apoyaron las masacres que suman ya más de 90 mil muertes en el mandato de Calderón; ahora sabemos de lo que son capaces los azules: intolerancia, autoritarismo, corrupción, mentiras, hipocresías, abusos, homicidios, deshonestidad y sobretodo una doble moral.

¿Qué se ha de sentir que te engañe Josefina?, no lo sabemos, habría que preguntarles a los panistas que confiaron en ella y que despreció su voto como ahora nosotros la despreciamos.

Presiones contra la libertad: MVS, Lavier Lozano y el México de los caprichos

El día de hoy, Joaquín Vargas, presidente de MVS y protagonista del escándalo desatado por la disputa de la banda ancha de 2.5 Ghz, presentó ante los medios de comunicación diversas “pruebas” de que en efecto, por parte de la presidencia de la República hubo presiones para despedir a la periodista Carmen Aristegui de dicha empresa.

Entre otras cosas, el empresario mostró correos electrónicos y diálogos  con Javier Lozano, entonces Secretario del Trabajo, donde claramente éste exige a MVS fijar una postura al respecto de echar a Aristegui. “Joaquín debes dar una postura (sobre Aristegui) y luego nosotros la exhibimos como mentirosa”, fueron las palabras de Lozano al solicitar el despido de la conductora.

Además, salió a la luz una disculpa pública, redactada por Los Pinos, que supuestamente tendría que leer Aristegui en su programa al aire (http://www.expedientenoticias.com/aqui-la-disculpa-que-presidencia-pretendia-que-leyera-aristegui-2581), donde inclusive se le forzaba a hablar del presidente Felipe Calderón como una persona respetable, sana y en pleno uso de sus facultades, es decir, que para nada era un alcohólico. Por fortuna para la libertad de expresión en México, pero no para la periodista, no la leyó, pero sí perdió su trabajo en MVS.

No bastó lo anterior para satisfacer el ego del presidente Calderón. Cuando Vargas declaró que había actuado bajo presión, fue todavía más presionado y poco después se retractó diciendo que su decisión había sido simplemente precipitada.

Después de las fuertes declaraciones que se soltaron en su contra, el día de hoy Javier Lozano declaró en su cuenta de Facebook que todo lo dicho es una mentira, que jamás presionó ni condicionó a Vargas, ni mucho menos atentó contra la libertad de expresión de la periodista Carmen Aristegui. Incluso dice que ese tipo de acciones atentan contra la democracia, la libertad y la honestidad de los mexicanos.

¿Qué es lo que realmente atenta contra nosotros? En realidad, el conflicto por la concesión de banda ancha no nos afecta más allá de los precios y la monopolización de los servicios de comunicación digitales. Pero esto va mucho más allá porque afecta no sólo la libertad de expresión de Carmen Aristegui, sino de todo el país.

El hecho de que un funcionario público como el Secretario del Trabajo exija y tenga la capacidad de presionar para que una líder de opinión como Aristegui calle su voz, es preocupante en un país que presume de ser democrático y respetar las garantías individuales de sus ciudadanos, garantías tan fundamentales como el derecho a estar informado, y el derecho a emitir una opinión, por cruda y realista que ésta sea.

Esto nos dice que desafortunadamente aún vivimos en un Estado autoritario, a pesar de que en el discurso, Felipe Calderón no lo acepte y diga todo lo contrario; y además, que si un periodista de la talla de Aristegui no tiene voz ni derecho a expresarse, mucho menos lo tendrá un mexicano “de a pie”, común y corriente, como lo somos todos nosotros.

Las presiones (nada cordiales, por cierto) de Javier Lozano y del PAN en general demuestran que el gobierno federal no es tan fuerte como se muestra, y en cambio, cualquier cosa puede poner en riesgo la frágil estabilidad no sólo política del PAN y Calderón, sino también personal. Parece que Calderón es un hombre débil que no soporta ninguna forma de crítica, y por ello prefiere silenciar, a fomentar una cultura crítica e inteligente. No digamos ya lo que respecta a que el presidente acepte sus errores y sus defectos.

Entonces, no podemos negar que en México, lejos de vivir democráticamente y en libertad, debemos atenernos a lo que el mandamás considera como lo “apto” para ser sabido, y sobre todo, a quien considera apto para informar. Por si a alguien le quedaba duda de las maneras del PAN para justificarse, tengan en cuenta que éstas son peligrosas y represoras. No cabe duda que a México todavía lo gobierna el autoritarismo y la mediocridad política.

EL DISCURSO DEL REY DEL NARCO.

El domingo pasado Felipe Calderón se reunió en un evento en el que se notaba su añoranza por los tiempos de la presidencia imperial en la que los diputados, gobernadores y miembros distinguidos de la administración pública federal se juntaban para rendirle tributo como lo hacían en las viejas monarquías y los grandes imperios.

En este mensaje el presidente hizo gala de la que parece ser la nueva dirección de su discurso y de sus ataques , en el contexto de la entrada a su sexto año de gobierno, el promotor de la guerra contra el narcotráfico insistió en su tesis de que esas fuerzas atentan contra la democracia, lo que ya se había planteado oficialmente en los discursos del pasado 20 de noviembre y, por lo que se ve, constituye la nueva fase de la turbia campaña bélica que podría desembocar en la alteración profunda o de plano la cancelación de los comicios del año entrante.

A nadie beneficiaría más que al PAN y sus candidatos una arremetida de cárteles del narcotráfico (el del Chapo que ha sido mencionado con insistencia como beneficiario de las acciones del gobierno calderonista).

 

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