Lo que le faltó al sexto informe de gobierno de Felipe Calderón

El día de hoy se llevó a cabo el Sexto Informe de Gobierno en el Palacio Nacional, ahí, Felipe Calderón con un recinto lleno (de pura gente que quería escuchar el informe, ¿eh?, no creemos que hayan sido acarreados o pagados). Políticos y ciudadanos se conjugaron para ser el público del Presidente de las manos limpias y por qué no, el más mentiroso.

Calderón, como es de esperarse en cada uno de estos informes (de cualquier político), se vanaglorió de tooooooodos sus logros: “mayor infraestructura”, “más becas”, “mayor cobertura en Educación, en Salud”, “las mayores reservas de dinero en años”, “mayor seguridad”, etc; sin embargo, parece que le dijeron que mencionara las cosas que no hizo durante todo su sexenio.

Lo que le faltó al sexto informe de gobierno de Felipe Calderón fueron varias cosas. En primer lugar, le faltó decir que el salario mínimo en México ha crecido una cifra ínfima e insultante con respecto a los precios de los hidrocarburos y los productos de la canasta básica.

Otro punto importante que le faltó mencionar fue el despilfarro que hacen las dependencias gubernamentales con dinero del erario. Algunos ejemplos ya los hemos mencionado en otros post’s, tal es el caso de la Estela de Pus, la construcción de una iglesia por parte de la CFE, prótesis de pene, impresiones en paliacates; pero sin duda, el gasto más absurdo y el cual se lleva las palmas es el de más de 4 millones en bebidas alcohólicas.

Tampoco nos mencionó que durante su gobierno dejará un panorama de muerte, destrucción y desolación pues, gracias a su (ir)responsabilidad por ostentar una “guerra” contra el narco se han mencionado la cifra de 95 mil muertos y más de 300 mil desaparecidos, entre ellos, niños.

De la misma manera, Calderón evitó decirnos que la cifra de pobreza ha ido en aumento y aunque él y Presidencia han querido tapar el sol con un dedo, es imposible no darse cuenta de la crisis en la que estamos sumergidos por su mala administración.

Esperemos que llegue diciembre para decir adiós a la peor administración de todas las que ha tenido México pero aparte, la más mentirosa, no es posible que Felipe Calderón sea tan cínico como para hablar de progreso cuando todos hemos visto y sentido la miseria en la que se encuentra el país. Lo peor de todo es que ellos creen que nos engañan… ¿o será que el presidente hablaba de otros país?

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Calderón, ¿dónde está esa empresa de “clase mundial”?

Durante su sexenio, Felipe Calderón se ha jactado de tener en México a una empresa de clase mundial: la Comisión Federal de Electricidad.

Con base en sus declaraciones, en su “confianza” a la CFE y con el argumento de que Luz y Fuerza del Centro representaba un gasto público excesivo, el presidente del empleo decidió extinguir a la segunda.

Sin embargo, el paquete que le dejó a la CFE fue demasiado, más si se ha comprobado que esta empresa es de las más corruptas en el país. En primer lugar, no tiene la infraestructura para resolver los conflictos de electricidad del país y en segundo, algunas personas “importantes” de la Comisión, como Néstor Moreno Valle, han sido sentenciadas por enriquecimiento ilícito.

Lo que nos parece sorprendente es, además de que ha sido ineficiente su labor, que a PEPSICO, empresa trasnacional que adeuda 4 años de pago de luz eléctrica, le retiren una denuncia que tenía.

Es decir, se deben 105 millones 181 637 pesos y la paraestatal llegó a un acuerdo con Pepsico para que no pagara la cantidad, situación que nos parece deleznable e injusta pues, a una persona “normal”, le hubieran cortado desde el segundo mes el suministro de energía.

Es cuando preguntamos, en dónde queda la empresa de clase mundial que tanto presume Felipe Calderón, en dónde se localiza la paraestatal que se supone debe ser un ejemplo de honestidad.

Desafortunadamente y como mencionamos en un post pasado, el presidente vive en su mundo, no se da cuenta de que las verdaderas empresas que gastan excesivamente y son corruptas, son las que están amparadas por el gobierno.

Desafortunadamente no se puede hacer mucho, sólo denunciar y no consumir productos de la familia PEPSICO:

  • Sabritas
  • Gatorade
  • Sonrics
  • Pepsi
  • Gamesa
  • Quaker

El porro perfumado Javier Lozano busca el senado para evitar ser juzgado.

Uno de los peores funcionarios en la administración de Calderón es sin duda el hoy ya, ex Secretario del Trabajo y Previsión Social Javier Lozano Alarcón quién presentó su renuncia para contender por un puesto en senado de república el próximo año.

Calderón reconoció la labor del golpeador  Lozano en la extinción ilegal de la paraestatal Luz y Fuerza del Centro y en la propuesta neoliberal de la Ley Federal del Trabajo que beneficia únicamente a los empresarios  que le son a fin al panismos calderonista, el caso de mexicana de aviación y los conflictos y negligencias en distintas minas en el país son sólo algunos de los negros incidentes comandados por este porro.

En sustitución de Lozano Alarcón, el Presidente nombró a la licenciada Rosalinda Vélez Juárez, que se desempeñaba como titular de la Procuraduría Federal del Trabajo.

El primer mandatario también anunció las renuncias de Roberto Gil a la secretaría particular de la Presidencia y la de Salvador Vega Casillas a la Secretaría de la Función Pública.

 

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A dos años del atropello que extinguió Luz y Fuerza; el SME sigue en lucha

La noche del 10 de octubre y las primeras horas del domingo 11, hace exactamente dos años miembros del Ejército y de la Policía Federal penetraron por asalto a las oficinas e instalaciones del organismo público  hoy extinto Luz y Fuerza del Centro. Lo hicieron antes de que fuera impreso el Diario Oficial de la Federación donde insólitamente (la madrugada de un domingo) apareció un decreto presidencial, el que dio por terminadas las funciones de la antigua compañía eléctrica. Se trató, por consiguiente de una acción ilegal, del robo y despojo de una gran cantidad de bienes que pertenecían a una empresa pública con personalidad jurídica y patrimonio propio.

La SSP pagará 861 millones de pesos en la adquisición y adaptación del edificio. Los recursos para el traslado de dominio servirán para cubrir gastos y costos pendientes por la extinción de la empresa, que a dos años de su realización es un enorme fracaso, digamos que semejante, aunque con una dimensión y unas consecuencias mayores que las de la Estela de Luz, que debe ser dedicada ya no a la recordación patriótica para la que fue planeada, sino a tener presente la impudicia y abuso con que pueden ejecutarse obras públicas.

Desde que fue adquirida por el Gobierno Luz y Fuerza enfrentó el designio de su desaparición. Se estimó prudente, mediante diversos pasos y plazos, fundirla con la Comisión Federal de Electricidad, que a lo largo de casi 40 años además de su propio crecimiento aumentó sus operaciones mediante la absorción de pequeñas empresas eléctricas. Un factor que impidió la adopción de una medida de ese largo alcance fue la actitud del Sindicato Mexicano de

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A dos años de la represión y…… ¿Una empresa de clase mundial?

24 meses de distancia en la que el genio y brillante Felipito Calderón dio la orden para extinguir a Luz y Fuerza del Centro, las consecuencias han sido graves y dejaron al descubierto la arrogancia del Presidente de México, lo poco que le importó el haber dado un golpe certero y cobarde a una empresa de propiedad pública, con toda una historia y un respeto a una organización sindical en México.

Le valió el abusar de los derechos laborales y dejar sin empleo a miles de trabajadores, le importó nada que muchas personas más se unieran al descontento de está vil decisión y que todavía al puro estilo animal se “pavoneara” con su estupidez.

Dos años de lucha que no para, porque todos saben que la causa es correcta y que no se puede pasar por alto ese atropello, no se puede dejar impune los actos de delincuentes de cuello blanco que solo buscan enriquecerse a costa del pueblo sin que nada se interponga y si es así lo borran del mapa al precio que sea, el objetivo siempre fue claro…..somos el gobierno y aquí se hace lo que nosotros queremos.

El costo de este abuso ha sido muy alto, entre liquidaciones a ex trabajadores que suman alrededor de 12 millones de pesos, diez mil millones para que la otra empresa asumiera el control de LyF y para que supuestamente el servicio tuviera mejoras. Hablando de eso, se supone que con la decisión de extinguir LyF llegaría al mando CFE (Comisión Federal de Electricidad) para llevar el servicio a toda la Leer más de esta entrada

Petrodólares del sexenio de Fox fueron usados para pagar burocracia panista

Los ingresos adicionales que por los altos precios del petróleo se obtuvieron en el sexenio de Vicente Fox se destinaron prácticamente al gasto corriente, debido a que el costo de la nómina del sector público se incrementó en 50 por ciento, aseguró en 2008 el ex director de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) Rogelio Gasca Neri.

En el doceavo foro de discusión de las iniciativas de reforma a Petróleos Mexicanos (Pemex), que se realiza en la Cámara de Senadores, refirió que el número de empleados aumentó entre 30 y 35 por ciento. “El gobierno ejerció un gasto muy alto como para que lo aguante la economía. El gasto público es demasiado alto para la capacidad de generación de recursos del país”.

Ante ello, planteó reducir el gasto. “Debemos ser más austeros, eliminar los subsidios a las gasolinas… porque de lo contrario nos estamos condenando a aumentar nuevamente la deuda, el déficit y a caer en una nueva crisis financiera que agravará las cosas en el futuro”, señaló.

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La demagogia calderonista en el Programa Nacional de Sustitución de Electrodomésticos

El Programa Nacional de Sustitución de Electrodomésticos, mejor conocido como “Cambia tu Viejo por uno Nuevo”, se trató de una política del Gobierno Federal implementada a través de la Secretaría de Energía (Sener) que básicamente consistió en la otorgación de “apoyos” a las familias mexicanas de escasos recursos para cambiar refrigeradores y aparatos de aire acondicionado con más de diez años de antigüedad. Felipe Calderón anunció con bombo y platillo la inauguración del programa en compañía de quien fuera titular de la Sener, Georgina Kessel Martínez, y del Director General de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), Alfredo Elías Ayub.

Desde la óptica de Felipe Calderón, el programa de sustitución de electrodomésticos “mataba varios pájaros de un tiro”, ya que con dicha acción se contribuía a la conservación del medio ambiente por el ahorro de energía eléctrica y la disminución de emisiones de bióxido de carbono; asimismo, se sanearían las finanzas tanto las que maneja el Estado como las de hogares mexicanos, de igual manera, sostenía Calderón, se incentivó el mantenimiento de empleos para cientos de miles de mexicanos.

El Jefe del Ejecutivo Federal mencionó que con “Cambia tu Viejo por uno Nuevo”, las familias mexicanas se ahorrarían por concepto de consumo de energía eléctrica de 35 a 200 pesos mensuales en el pago de sus respectivos recibos; siendo así, destacó que el Gobierno Federal ahorraría más de 4 mil millones de pesos por subsidios otorgados a hogares mexicanos. El programa federal, se dijo, se estructuró para las familias más pobres; no obstante, Felipe Calderón olvidó que muchas de las familias para quienes se pensó el programa ni siquiera tienen refrigerador o aire acondicionado, o en el peor de los casos no cuentan con el servicio de energía eléctrica.

En esta misma lógica, el primer mandatario federal manifestó que “estos refrigeradores nuevos gastan menos electricidad”, no obstante, dichos “ahorros” no significan absolutamente nada en un contexto que registra tasas inflacionarias altas en los productos de la canasta básica. En este mismo sentido, podemos señalar que para Felipe Calderón es más útil reducir los subsidios que invertir en energías alternativas; desde luego, Felipe Calderón no aclaró que la mayor parte de los subsidios van a parar a las grandes empresas y no a los hogares mexicanos como lo presumió en su momento.

Ahora bien, debemos de tener en cuenta el contexto mundial en el cual se elaboró e implementó el programa de sustitución de electrodomésticos, la crisis mundial de finales de 2008 y principios de 2009; es decir, se debe analizar a qué intereses obedeció dicho programa. El propio Felipe Calderón reconoció en la inauguración del programa, que tal proyecto federal se organizó en favor de la industria de refrigeradores debido a que ésta se encontraba en una situación crítica por el desplome de sus ventas en el extranjero, principalmente por la situación financiera en los Estados Unidos, quien a su vez, es un importador primordial de los refrigeradores manufacturados en México.

De lo anterior, podemos derivar que se confirma el servilismo de los gobierno federales panistas, particularmente de la actual administración encabezada por Felipe Calderón hacia las empresas transnacionales que se vieron beneficiadas a lo largo del funcionamiento del proyecto de sustitución de electrodomésticos, no sorprende que Felipe Calderón en su calidad de Presidente de la República responda más a intereses económicos contrarios a la voluntad general, no sorprende que Calderón muestre disposición a crear necesidades ficticias en la población mexicana típicas de la fase consumista del capitalismo salvaje, tampoco debe sorprendernos su incapacidad para establecer las condiciones necesarias que generen empleos y no mediante programas falsos y demagógicos que prometen conservar tales empleos en tiempos de crisis.

La miopía política de Felipe Calderón o su ineptitud como Jefe del Ejecutivo Federal no le permite contemplar las causas y no sólo los efectos para plantear soluciones acordes con las problemáticas sociales y económicas presentadas en el grueso de la sociedad mexicana. Sin embargo, para el inquilino de la residencia oficial de Los Pinos los medios son fines y los efectos son causas. Es imposible que la sustitución de un simple refrigerador pueda mejorar la calidad de vida de los mexicanos, si realmente busca la eficiencia en los recursos públicos y en las finanzas familiares se debe invertir en energías alternativas sin escatimar presupuesto y de la misma manera realizar negociaciones en los paquetes presupuestales de cada año para fijar adecuadamente los rubros de inversión que merecen la atención necesaria por parte del gobierno federal e impedir las inercias fincadas en los Presupuestos de Egresos que se dictan año con año.

¿Puede una empresa de calidad mundial encabezar la lista de denuncias, por suministrar un servicio de pésima calidad?

Recientemente la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) emitió un informe sobre las quejas interpuestas por los consumidores en el segundo trimestre del año, entre quienes encabezan la lista,  destaca el sector eléctrico por acumular el mayor número de denuncias a causa del ineficiente servicio que proporciona la Comisión Federal de Electricidad (CFE). De las más de 29 mil quejas interpuestas ante la Profeco, 3 mil 822 pertenecen a la paraestatal eléctrica.

Como dato, el informe presentado que registró las denuncias de abril a junio, suma en total 59 mil 172 quejas al cierre del primer semestre del año. Por infringir la Ley Federal de Protección al Consumidor (LFPC), se efectuaron mil 988 procedimientos legales para resarcir los daños y molestias ocasionadas a los consumidores, de los cuales la CFE integra el mayor número de procedimientos en su contra con 178, asimismo, se le aplicaron 208 sanciones.

Luego del Decreto presidencial firmado por Felipe Calderón que señaló la extinción de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro (LyFC), en el mismo documento oficial se estableció que la CFE sustituiría las labores desarrolladas por el organismo público en el centro del país, que es donde éste operaba el servicio de electricidad. La decisión autoritaria por parte del Ejecutivo Federal de desaparecer LyFC, estuvo motivada, según el Gobierno Federal por la baja productividad de la empresa. Desde luego, el índice tan bajo de producción eléctrica estuvo directamente relacionado con las también reducidas inversiones a la extinta Compañía.

A la fecha, la desaparición de Luz y Fuerza es un capítulo más que se agrega a los fracasos de Felipe Calderón, que no ha podido cerrarse por completo, el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), aunque de manera esporádica, todavía continua con las movilizaciones en calles y plazas públicas, debido a las falsas promesas que la administración calderonista ofreció a los trabajadores electricistas del SME, sobre toda la parte referente a las recontrataciones por parte de CFE. De los aproximadamente 44 mil empleados de LyFC, ni siquiera el 10 por ciento se colocó en la empresa de clase mundial, y a quienes se re emplearon a lo mucho se les asignó la tarea de “talar arboles” que obstruyeran el cableado eléctrico en la zona centro de la república para así “mejorar” el trabajo de CFE.

El “Presidente del Empleo”, no solamente dejó sin trabajo a cientos de miles de padres de familia, sino también, evidenció su incapacidad para abrirse al diálogo con los trabajadores del SME y lograr un consenso mediante negociaciones para así rescatar a la empresa Luz y Fuerza de la crisis, tanto en infraestructura como financiera por la que atravesó la Compañía, a ello aunémosle el mediocre servicio que Felipe Calderón heredó a generaciones enteras de mexicanos con una empresa como CFE que no cuenta con las capacidades operativas para desempeñar las funciones en la zona centro del país.

Sin embargo, pese a lo declarado por Felipe Calderón en un comunicado de octubre 2009, las verdaderas razones que culminaron con la extinción del organismo público Luz y Fuerza, se basaron en presiones políticas de la élite empresarial del país hacia el gobierno de Calderón para apropiarse de la fibra óptica y de lo que queda de nuestra industria eléctrica.

Como siempre, la voluntad de los Amos de México se impuso al interés nacional y al bienestar de los trabajadores, gracias a un gobierno panista servil y complaciente de todos los caprichos empresariales. Felipe Calderón tuvo la insolencia de sustentar el Decreto de extinción en los “excesivos salarios” de los trabajadores electricistas del SME, como si todo mexicano no tuviera el derecho a un salario digno y bien remunerado en correspondencia a su producción, conocimientos y horas laborales.

En conclusión, las declaraciones del neoliberal gobierno de Felipe Calderón, no detentaron argumentación sólida alguna, todas las afirmaciones se han venido a tierra con el paso del tiempo poniendo en evidencia la inconstitucionalidad de un Decreto que tomó por sorpresa a los trabajadores con el aseguramiento de las instalaciones de Luz y Fuerza dos horas antes de ser emitido el documento oficial desde Los Pinos.

Estas son las consecuencias de tomar decisiones tan autoritarias que tuvieron más consecuencias que las imaginadas por Felipe Calderón, como se señaló en líneas anteriores, el mediocre servicio eléctrico que reciben millones de familias mexicanas en la región centro de la federación.