Josefina resultó machista

Como hemos indicado en innumerables ocasiones, la candidata del PAN, Josefina Vázquez Mota, hace énfasis en su condición biológica-sexual de mujer para indicar que por eso puede conducir las riendas de un país que se ha ido resquebrajando gracias a los dos sexenios panistas.

Reconocemos el papel de las mujeres en la política, poco a poco se “ganaron” el derecho de intervenir en ella. El machismo político que imperaba poco a poco se fue desvaneciendo (no decimos que haya desaparecido) y se les dio espacios para legislar. Sin embargo, no todas las mujeres que participan en el ejercicio de funciones involucran su género para decir que por ello realizan o saben realizar bien las cosas.

Aunado a ello, Josefina no ha sido la única mujer que se ha postulado para la Presidencia de la República. En 1982 y 1988 se postuló Rosario Ibarra por el PRT; en 1994 Cecilia Soto por el PT y Marcela Lombardo por el PPS y; en 2006, Patricia Mercado por el PSD. No obstante, todas las candidatas han tenido un discurso totalmente diferente a lo que está planteando Vázquez Mota y ninguna, a excepción de Patricia Mercado que lo hizo de forma moderada y con mayor noción de lo que estaba planteando, ha sugerido que puede mejorar las condiciones en México por su condición de mujer.

Ahora bien, la candidata sostiene que apoya a las mujeres porque son iguales, porque son el cambio y porque gracias a ellas se han escogido a los presidentes, gobernadores, diputados, senadores, entre otros cargos de elección popular. No obstante, además de que se le olvida que los hombres también votamos (no queremos hacer una discusión entre hombres y mujeres), parece ser que sólo maneja la importancia de la mujer en el discurso ya que, actualmente su equipo de trabajo está plagado de hombres, desde el coordinador general, Gil Zuarth, hasta su asesor Antonio Solá; sin olvidar al asesino Molinar Horcasitas, a su amigo y rival, Ernesto Cordero, entre otros.

Entonces, ¿realmente le importa apoyar a las mujeres? De ser así, no hay que olvidar a Karla Garduño (una mujer), quien  fue cesada de su cargo como encargada de Comunicación Social por escribir “Tlazcala” (sic), en lugar de Tlaxcala.[1]

La respuesta es que no, a ella lo único que le interesa es el poder y los beneficios que trae consigo, al menos así lo ha demostrado en los cargos públicos que ostenta que sí han sido regalados, recordando que las dos veces que ha sido Diputada fue por plurinominales y las dos veces que ha sido Secretaria de Estado fue por amiguismos. Total, parece ser que no resultó ser tan “diferente”.

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Ningún maestro le pudo ayudar a pasar a Josefina en la SEP

Josefina Vázquez Mota se la ha pasado diciendo que gracias a ella nuestro sistema educativo es una maravilla, que gracias a ella ya no se compran las plazas y que gracias a ella los niños en México están mejorando la calidad de su formación académica.

No hay situación más falsa que lo que la candidata “diferente” asegura, ya que, acostumbrada a ver lo que ella quiere, nos da información que la realidad contradice. Es obvio que nuestro sistema educativo está de la patada.

Pero además del sistema reprobado, Josefina también se saca un 5 durante su paso por la SEP y no es para menos, ya que ella no tenía ni idea de lo que era una Secretaría de esa magnitud; sin embargo, como ya sabemos, fue encargada de ese puesto como agradecimiento de Felipe Calderón hacia su “buen trabajo” como Coordinadora de campaña durante su candidatura (del ahora “presidente”).

Se supone que Secretario debe ser de los mejores; deben ser expertos en su rama ya que, según la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal en su Artículo 12, se indica que: “cada Secretaría de Estado formulará, respecto de los asuntos de su competencia; los proyectos de leyes, reglamentos, decretos, acuerdos, y órdenes del Presidente de la República.”[1]

Con base en lo citado ¿qué tenía que estar haciendo una “Econmista”, como lo es Josefina Vázquez Mota en la Secretaría de Educación?, la respuesta: nada.

Lógicamente, si se coloca de titular a una persona que no es especialista en el tema, se tendrá un verdadero fracaso y si a eso le sumamos que la persona que se encuentra encargada es ineficiente, podemos generar una bomba atómica de ineptitud.

Si a la bomba atómica de ineptitud le aumentamos una dosis de corrupción, tenemos un arma aun más destructiva. Como sabemos Josefina Vázquez Mota, además de desviar recursos destinados a los tarahumaras, también hay que recordar el cochinero que hubo con Enciclomedia, a quienes, a pesar de ya haber cancelado los contratos con los empresarios, se les seguían pagando. Por ello y por muchas cosas más, la OCDE nos da los peores lugares en la calidad de la enseñanza[2].

Definitivamente la candidata del PAN no fue eficiente en su desempeño en la SEP pero también es un hecho que se debe reformar el sistema desde la raíz, desde la forma de “aprender”, pues en el nuestro, sólo estamos acostumbrados a memorizar y no a razonar lo que se nos “enseña”, con lo cual, en ese rubro, estamos perdidos contra otras naciones.

 

Josefina en realidad no es tan diferente, pregúntenle a su hermana

La candidata del PAN a la presidencia de México se ha jactado innumerables ocasiones de ser una candidata “diferente”, así lo dice su eslogan robado. La hemos evidenciado demasiadas veces con sus mentiras y actos (personales); sin embargo, en esta ocasión lo haremos con uno de los descaros más grandes, con su nepotismo, el cual ya involucra a miembros de su familia.

El día de hoy se dio a conocer una nota grave. La hermana de Josefina, Margarita Silvia Vázquez Mota se desempeña como Coordinadora de la fiscalía especializada para los delitos de violencia en contra de la mujer y la trata de personas de la Procuraduría General de la República.

Pero ustedes se preguntarán porqué es noticia que la hermana de la candidata panista sea coordinadora. Han de decir, “quizá llegó por sus propios méritos”, “a lo mejor es especialista en el tema y ustedes sólo la atacan porque están ardidos”, o “eso no tiene relevancia porque ella ha de tener mucho conocimiento. Todo esto es falso, ¿saben por qué es noticia?, porque la señora Margarita (hermana de Josefina) ni siquiera es abogada, o mejor dicho, ni siquiera ha de saber sobre la materia o no ha de saber más que si estudio Derecho.

La hermana de la candidata “diferente” estudió Diseño Gráfico, por ende asumimos que no es experta en la materia y mucho menos conoce del tema. Margarita inició en 2008 como “asistente” en “áreas técnicas” contratada por honorarios pero poco a poco se fue “involucrando” más  y más hasta el punto de llegar a ser Directora General con un sueldo base de alrededor de 122 mil pesos, mucho más de lo que ganaría cualquier obrero en un año.

Como podrán ver, el nepotismo y la ayuda de lo que representa su hermana en la política, ayudó a Margarita Silvia a llegar a un puesto en el cual se supone que deben estar los más preparados, sobretodo tratándose de la dependencia encargada de impartir la justicia e investigar para que se cumpla con la misma.

Aunado a ello, además de que los oficios que se le dirigen a ella son con el título de Licenciada, que no ha comprado porque sólo presentó certificado, también viola la ley firmando documentos jurídicos que corresponden a la titular, viola la Ley Orgánica de la PGR, su Reglamento y el Acuerdo por el que se creó la Fiscalía.

¿Esas son nuestras autoridades?, ¿una diseñadora en el área de violencia contra la mujer y la trata de personas?, ¿qué sigue?, ¿un odontólogo en el área especializada en tráfico de armas? Sinceramente es absurdo pensar que estamos avanzando en el combate al crimen organizado cuando desde abajo tenemos estas situaciones.

¿Por qué Josefina Vázquez Mota no ha hablado sobre esto?, ¿no qué le interesa combatir la corrupción que existe en el país?, tal parece que no es la candidata diferente que nos ha estado diciendo y cuando se trata de sus familiares ni quién se acuerde de su propuesta en contra de la putrefacción del sistema legal y judicial.

 

Josefina no es diferente, es indiferente

La candidata del PAN a la presidencia, Josefina Vázquez Mota se ha jactado una y otra vez de ser una mujer y política, diferente; no obstante, el discurso que proclama está a “años luz” de ser congruente con sus actos.

A lo largo de su trayectoria, Vázquez Mota ha dejado mucho que desear. En la SEP no alcanzó algo significativo, de hecho logró nada; sin embargo, durante su transcurso por la SEDESOL obtuvo mayor éxito, desafortunadamente fue personal.

En 2006 cuando era titular de la Secretaría de Desarrollo Social, desvió cuantiosos recursos del Programa de Vivienda Rural que serían destinados a la población de la Sierra Tarahumara a la campaña del entonces aspirante a presidente, Felipe Calderón, situación que la comenzó a posicionar en “el ojo del huracán” y la mostró como una persona insensible a las carencias de los ciudadanos y de “los que menos tienen”.

Posteriormente, Josefina llega por la vía plurinominal a la Cámara de Diputados, pero fiel a su principio de nulo compromiso, tuvo más del 90% de inasistencias a las votaciones en el Congreso, como lo dejara entrever Ernesto Cordero en los debates internos del PAN, situación que la ahora candidata, prefirió evadir.

En resumen, se puede afirmar que el paso de la aspirante panista por la política mexicana ha sido gris, como lo ha sido el desempeño de su partido en el gobierno desde que llegó al poder, ejemplo de ellos son el mandato de un poco elocuente Vicente Fox, marcado por sus constantes yerros, y el sexenio de un encaprichado Felipe Calderón en “su lucha” contra el crimen organizado.

La constante en la cúpula panista son los errores que cometen y también la falta de aceptación de los mismos, es decir, una característica del Partido Acción Nacional es que nunca admiten ser los responsables de las situaciones sino son víctimas de ellas.

Lo anterior se ve reflejado en la trayectoria de Josefina Vázquez Mota y asimismo en su campaña electoral, la cual parece ser una fusión entre los gobiernos de Fox y Calderón, retomando del primero sus reiteradas pifias, entre las que destacan su estado inconveniente durante una entrevista telefónica, un estadio vacío durante su toma de protesta, sus insultos a la UNAM, su imperfección porque estudió en la Ibero y la más reciente, su propuesta del fortalecimiento al lavado de dinero; del segundo retoma sus estrategias fallidas como la de seguir la “guerra” contra el narco y algunos programas para tener “contacto” con la ciudadanía.

Es decir, al igual que sus compañeros de partido, Josefina no es diferente, es indiferente a sus traspiés y fracasos, y claro, a la situación del país, llevándola al punto de atribuirlos a diversos actores: políticos, periodistas, redes sociales, etc., pero jamás a sí misma ni a sus propios actos, mucho menos a su carencia de liderazgo y conocimiento de la realidad en México, a su discurso acartonado y aburrido, a su poco control de los eventos masivos, a su falta de ética con su labor como servidora pública, entre otras vicisitudes que podrían ser consideradas como “autogoles”.

Esta situación la ha llevado poco a poco “a la lona”, de la cual será muy difícil que se levante al menos que recurra a la estrategia que en su momento utilizó Felipe Calderón, el fraude electoral, y hasta en eso tampoco sería “diferente”.