Felipe Calderón no pudo complacer ni a sus amigos los empresarios

Felipe Calderón se jacta de haber manejado la economía correctamente. No es nada nuevo para el mexicano promedio el saber que todo es una mentira con miras a la manipulación y engaño público, pero que hay al menos un sector de la sociedad que siempre se ve beneficiado: el empresariado.

Sin embargo, este gobierno, tan entreguista y servil para con los empresarios, no logró cumplir siquiera las expectativas de éstos, según sus propias palabras. Si en materia de derecho, seguridad pública y educación México no sólo no avanzó sino que retrocedió, la economía, supuestamente el logro más grande de Calderón, no hubo los avances esperados, no se atendió las cuestiones pendientes y los estímulos que acelerarían el andar económico mexicano, no se ven por ningún lado.

Entonces, en cuestión económica, como todo lo demás, México no está mejor que hace 6 años, sino todo lo contrario. A pesar de ello. Felipe Calderón aún asegura que cumplió su objetivo al garantizar mayores niveles de competitividad económica mediante un Estado de derecho y una efectiva seguridad pública, cosa que raya en lo ridículo.

Como ya hemos dicho en Pan y Circco, Calderón prometió al inicio de su sexenio crear un millón de empleos al año, y solamente se crearon al rededor de 500,000, por lo que las metas, son utopías que nunca se cumplieron.

Las promesas de alcanzar una economía productiva y competitiva, así como un mercado interno fuerte e independiente, donde los cambios eran y siguen siendo necesarios en el mercado laboral, sector energético y sobre todo el impulso a medianos y pequeños empresarios, evidentemente se vieron casi en el abandono, y dejando tanto la economía, como la confianza para invertir, por los suelos.

“Es claro que en materia de crecimiento económico y empleo los avances no fueron tan buenos como se pretendía. Si bien en los últimos 10 trimestres del año, el PIB reporta una tasa promedio de crecimiento superior a 4%, el dinamismo de todo el sexenio solo muestra un avance promedio de 2% por año, insuficiente para estimular una mayor contratación de las empresas”, lamenta el CEESP.

Evidentemente, los empresarios son quienes menos deberían quejarse, por tener prácticamente la vida resuelta, sin embargo éstas quejas que le hacen a Calderón los mexicanos en quien más confiaba y hacia quienes iban dirigidos los esfuerzos, son muestra de su pésima administración. El hecho de no complacer siquiera a los empresarios, nos dice que el gobierno calderonista fue en verdad, una catástrofe para nuestro país.

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Lo que le faltó al sexto informe de gobierno de Felipe Calderón

El día de hoy se llevó a cabo el Sexto Informe de Gobierno en el Palacio Nacional, ahí, Felipe Calderón con un recinto lleno (de pura gente que quería escuchar el informe, ¿eh?, no creemos que hayan sido acarreados o pagados). Políticos y ciudadanos se conjugaron para ser el público del Presidente de las manos limpias y por qué no, el más mentiroso.

Calderón, como es de esperarse en cada uno de estos informes (de cualquier político), se vanaglorió de tooooooodos sus logros: “mayor infraestructura”, “más becas”, “mayor cobertura en Educación, en Salud”, “las mayores reservas de dinero en años”, “mayor seguridad”, etc; sin embargo, parece que le dijeron que mencionara las cosas que no hizo durante todo su sexenio.

Lo que le faltó al sexto informe de gobierno de Felipe Calderón fueron varias cosas. En primer lugar, le faltó decir que el salario mínimo en México ha crecido una cifra ínfima e insultante con respecto a los precios de los hidrocarburos y los productos de la canasta básica.

Otro punto importante que le faltó mencionar fue el despilfarro que hacen las dependencias gubernamentales con dinero del erario. Algunos ejemplos ya los hemos mencionado en otros post’s, tal es el caso de la Estela de Pus, la construcción de una iglesia por parte de la CFE, prótesis de pene, impresiones en paliacates; pero sin duda, el gasto más absurdo y el cual se lleva las palmas es el de más de 4 millones en bebidas alcohólicas.

Tampoco nos mencionó que durante su gobierno dejará un panorama de muerte, destrucción y desolación pues, gracias a su (ir)responsabilidad por ostentar una “guerra” contra el narco se han mencionado la cifra de 95 mil muertos y más de 300 mil desaparecidos, entre ellos, niños.

De la misma manera, Calderón evitó decirnos que la cifra de pobreza ha ido en aumento y aunque él y Presidencia han querido tapar el sol con un dedo, es imposible no darse cuenta de la crisis en la que estamos sumergidos por su mala administración.

Esperemos que llegue diciembre para decir adiós a la peor administración de todas las que ha tenido México pero aparte, la más mentirosa, no es posible que Felipe Calderón sea tan cínico como para hablar de progreso cuando todos hemos visto y sentido la miseria en la que se encuentra el país. Lo peor de todo es que ellos creen que nos engañan… ¿o será que el presidente hablaba de otros país?

Los doce años en que México retrocedió

La Presidencia de Felipe Calderón agoniza a meses de terminar. A la escandalosa cifra de muertos por la lucha anticrimen habrá que sumarle los 2.4 millones de desempleados, los 14 millones de trabajadores informales y los 6.5 millones de mexicanos en pobreza alimentaria.
Mientras hoy mismo el presidente gritó a los cuatro vientos que posee el récord de más de 15.5 millones de empleos registrados ante el IMSS, otros 28 millones de mexicanos ahora ganan menos por su trabajo que al inicio del sexenio. Obviamente, eso jamás lo dirá… Como siempre, es más importante apantallar, que ser honesto con tu pueblo.
Peor aún, los 13 pesos que aumentó el salario mínimo durante el calderonismo fueron rebasados por alzas en los precios de productos de primera necesidad como aceite, huevo, leche y tortilla, cuyo costo por kilo ronda los 12 pesos, el doble que hace 6 años, y en algunos lugares alcanza los 16 pesos.
Pero ¿qué implica que haya bajos salarios? Que no hay consumo. Y si no hay consumo, no hay actividad económica. Y si no hay actividad económica, no hay crecimiento, así de sencillo.
Pese a las evidentes cifras y la cruda realidad diaria del mexicano “de a pie”, las autoridades insisten en la solidez de la economía mexicana, bajo el misterio de la “macroeconomía”…
Aún si se cumpliera el pronóstico más alentador de crecimiento para el 2012, que es de 4.0%, el sexenio de Calderón se ubicaría entre los gobiernos con menor crecimiento en la historia del país, 1.91% en promedio, sólo arriba de la administración de Miguel de la Madrid (0.81%) y por debajo del sexenio de Vicente Fox (2.32%).
Y aunque el discurso asegura una estabilidad (macro) económica, en la realidad, el país se acerca a un punto sin retorno. Mientras que las reservas de hidrocarburos muestran un claro descenso, la deuda del sector público casi se triplicó hasta alcanzar 30% del PIB.
Es claro entonces que la solidez económica que presume el gobierno es cuestionable. ¿Porqué? Pues porque el equilibrio financiero del país , se sustenta en la explotación de todos nuestros recursos naturales, materiales, sociales e intelectuales sin visión de futuro. El país que una vez tuvo riquezas aparentemente infinitas, está siendo saqueado, como ha sido desde hace 500 años.
En materia de combate a la pobreza el panorama es igual de desalentador. Durante la administración calderonista el número de mexicanos cuyos ingresos resultaron insuficientes para afrontar sus necesidades básicas y de satisfacción (pobreza patrimonial) pasó de 45.5 millones a 57.7 millones, mientras que casi 6.5 millones se sumaron a los mexicanos con dificultad para adquirir la canasta básica.
Para minimizar el avance de la pobreza, el mandatario dice que de medirse la pobreza extrema con enfoque multidimensional, la pobreza en México “no solo no aumentó durante la crisis, sino que incluso se redujo porcentualmente”.
 Es claro que lo anterior no es más que una mera pantalla de justificación. Una teoría que pretende que la realidad se acople a ella, y no al revés, como debería ser. En este sentido, la generación de empleos y la precarización del salario son de las cuestiones más criticadas durante el sexenio del presidente que en campaña prometió un millón de empleos anuales.
Pero evidentemente la creación de empleos no acaba con dar trabajo. La precariedad de los que se están generando, en relación con los que ya existen, es alarmante. Casi alrededor de 60% de los empleos que se han generado, son precarios y no llegan ni a los tres salarios mínimos.
Y mientras todo esto nos sucede, Felipe Calderón se jacta de haber sido el segundo gobierno con mayor generación de empleo de la historia de México, demostrando de nuevo que su última preocupación en la vida es la honestidad, la sinceridad, el compromiso con su país, la rendición de cuentas… Qué más da, si ya se va…

¡Gracias Calderón! Tenemos deuda pública para la eternidad…

No nos queda mas que esperar los resultados de la elección de este próximo domingo que seguramente no serán benéficos para el PAN y su candidata Josefina Vázquez Mota. Y lo sabemos porque con los resultados de este sexenio en todos los ámbitos, no podemos esperar un panorama distinto.

Sólo en este sexenio, el de Felipe Calderón, la deuda pública creció en un alarmante 152%, alcanzando su máximo histórico llegando a los 4 billones 988 mil 227.7 millones de pesos, según estadísticas de la SHCP. Lo anterior implica que la deuda crece en alrededor de mil 393 millones de pesos cada día.

A pesar de que el discurso oficial asegura que “las cosas van bien” y que hay estabilidad económica gracias a la inversión y la creación de empleos (que por cierto jamás pudimos notar), éstas cifras hablan por sí mismas y dicen lo contrario. ¿Cómo pueden ir bien las cosas, cómo puede existir estabilidad cuando cada uno de los mexicanos nacidos y por nacer, deben al Estado alrededor de $44, 404 pesos?

Vale la pena resaltar que hasta 2006, la deuda era de $18, 958 per cápita, lo que significa que en sólo 6 años la deuda de cada mexicano aumentó más del doble. Si a eso le aumentamos el hecho de que el crecimiento del PIB ha sido casi nulo (un 3% aproximadamente), la situación y la contradicción se vuelven alarmantes. ¿Es eso estabilidad económica?

¿Es estable económicamente un país con una deuda pública que representa el 32% de su Producto Interno Bruto, y que en apenas 6 años la incrementó en 3 billones 8 mil 791 pesos?

Es evidente el cinismo del gobierno federal al respecto. No es lo mismo tener estabilidad macroeconómica, donde los números lo dicen todo, a tener estabilidad familiar, individual y comunal. Esto último no se consigue observando los números estáticos que nos presentan. No es posible aceptar que el discurso oficial asegure la estabilidad mediante misteriosos procesos estadísticos que muy pocos comprenderán, cuando en la vida cotidiana el mexicano promedio sufre por no tener para satisfacer sus necesidades, y aún así se le impone una deuda millonaria y de por vida.

Con todo esto, ¿aún crees en un gobierno mentiroso, cínico y manipulador de la información, y en la promesa de la continuidad de lo mismo?

¿Salvación global o salvación sólo para sus amigos?

Según las estadísticas internacionales en materia de economía, México es la economía número 14 del mundo, sólo detrás de Estados Unidos, Brasil y Canadá, en ese orden en cuanto al continente americano se refiere, y por encima de naciones como Corea  del Sur y Argentina.

Para medir el nivel y el lugar que le corresponde a cada nación, se toma en cuenta el Producto Interno Bruto (PIB) de cada país, con  base a eso se realiza el ranking global. Desde 1999 las 20 naciones más ricas del mundo, Leer más de esta entrada

¿Desde cuándo la ineptitud se premia?

Los mexicanos tenemos un motivo más para celebrar, el día de ayer, el distinguidísimo Presidente FECAL recibió el galardón al Estadista Global del año durante la edición 40 del Foro Económico en Davos, Suiza. Un premio más a la ineptitud.

Calderón participó en el foro de Davos, siendo entrevistado por el Magnate Bill Gates, en donde compartieron puntos de vista sobre la economía global y los quehaceres para mejorar la presente situación en materia monetaria que atraviesa Europa y el mundo. Una vez terminada su participación, el Creador del Foro Económico, Klaus Schwab, le entregó una medalla Leer más de esta entrada

Durmiendo con el enemigo

 

Los secretarios de Estado fueron cuestionados por los legisladores sobre la falta de acción del Gobierno Federal en la ayuda al campo y por la irresponsabilidad de no firmar el “acuerdo de salvación”, mismo que constaría de 10 mil millones de pesos. Estos recursos serían destinados a combatir y reparar los estragos que sufrieron los agricultores y principalmente, para evitar que México entre en un problema de falta de alimentos, lo que provocaría el peligroso incremento del descontento social.

La justificación de los hombres del Gobierno fue; que no hay de dónde sacar más recursos, que el Gobierno de Calderón ha actuado de manera correcta y que ha enviado ayuda a las zonas afectadas, pero no se comprometerán a firmar un tratado de esa naturaleza. Leer más de esta entrada

EL PRESIDENTE DEL TIANGUIS.

En una investigación de Juan Antonio Zúñiga del periódico la Jornada que se publicó el día de ayer en primera plana se muestra que, Felipe Calderón  muy lejos de ser lo que prometió en la campaña del 2006 “el presidente del empleo” más bien se ha convertido en el Presidente del tianguis pues su gestión ha provocado que un amplio sector de la población no tenga otra opción más que dedicarse a instalar puestos y vivir de la economía informal en un sistema económico en el que solo siendo tianguista puedes sobrevivir a la escasa oferta laboral de las administraciones panistas del poder ejecutivo.

A esto debemos sumar las ineficiencias del ex presidente Fox que dejó las finanzas públicas con un boquete enorme de deuda a pesar de haber tenido años excelentes de ventas de petróleo por arriba del  precio calculado- debido principalmente a las guerras de Iraq y Afganistán que durante la administración foxista elevaron los petrodólares por las nubes.

El sector informal se convirtió en el principal generador de ocupación de la economía mexicana durante los dos gobiernos surgidos del Partido Acción Nacional (PAN), según los registros oficiales del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y los datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

En este periodo de 11 años el sector formal generó prácticamente uno de cada cuatro puestos de trabajo de los 10.8 millones en que aumentó la población ocupada de diciembre de 2000 hasta fines de 2011. Los tres restantes correspondieron al ámbito de las actividades informales.

Mientras, unos 2 millones 656 mil individuos desistieron de buscar trabajo al no encontrarlo y pasaron a formar parte de la “población disponible” dentro de la población no económicamente activa. Y quienes se mantienen dentro de las filas de la desocupación total e insisten en buscar un empleo remunerado, que no encuentran, tuvieron un incremento de 202 por ciento, hasta llegar a 2 millones 781 mil 703 personas, de acuerdo con el más reciente informe trimestral del Inegi.

Las encuestas de ocupación y empleo del organismo señalan que en el sexenio presidido por Vicente Fox, y el quinquenio transcurrido de la presente administración, la población ocupada aumentó en 10 millones 845 mil 200 personas.

Pero de ese universo sólo 23.7 por ciento encontró empleo en el sector formal, es decir, 2 millones 572 mil 821 individuos; el 76.3 por ciento restante se ocupó en actividades informales, donde en general trabajan sin contrato, seguridad social ni prestaciones. A este ámbito se incorporaron alrededor de 7 millones 968 mil 500 personas más.

Estos datos son fríos y nos permiten afirmar que las administraciones panistas que se vanaglorian de ser de extracción empresarial y que conocen a profundidad cómo mejorar la economía formal, han hecho lo contrario aumentar el sector informal que si bien es el único sustento actual de millones familias no contribuye a las finanzas públicas por lo que debemos preguntarnos si este sector ¿es una solución o un problema?