Felipe Calderón y su viacrucis

Los días de Felipe Calderón como presidente no han sido demasiado buenos, al menos eso es lo que sugiere que sea uno de los mandatarios más trolleados en sus eventos (si no es que el más). Desde que inició su sexenio los gritos para mostrar repudio y molestia en contra de su política no han cesado.

Cómo olvidar que durante la inauguración de la Feria Internacional del libro de Guadalajara 2007, el Presidente de México, Felipe Calderón Hinojosa, fue abucheado y atacado verbalmente por una asistente que rápidamente fue sacada del recinto por los miembros del Estado Mayor. De igual forma, durante la entrega del Premio Nacional de la Juventud, en 2008, un joven de nombre Andrés Gómez le grito espurio durante el evento.

Después de esto, han surgido varios valientes que le han hecho frente al “presidente del empleo”. Madres que han perdido a sus hijos en el incendio de la Guardería ABC y por los “daños (estúpidos) colaterales” de su guerra contra el narco.

El más reciente trolleo a uno de sus eventos se dio el día de ayer al salir del NASDAQ en Nueva York. Un grupo de jóvenes le gritaron “asesino”, “borracho” y “corrupto” movidos por los sentimientos de la ira y el coraje, de saber que Calderón ha desempeñado un pésimo papel en la presidencia de México.

Sin embargo, todo esto no es de gratis, cada uno de estos momentos han sido consecuencia de la mala estrategia que ha implementado durante todos su sexenio y al poco impulso que le dio a la educación, al empleo y al combate a la pobreza, las mejores armas que hubiera tenido.

Definitivamente, Felipe Calderón ha sido el presidente más troleado en eventos públicos, ni el mismo Vicente Fox fue tan cuestionado por las sandeces que decía; no obstante, lo más grave de todo es que hablan de libertad de expresión pero el Estado Mayor Presidencial se encuentra ahí para callar las bocas que le gritan la verdad al presidente. “Gracias por la libertad, por la democracia y por el Estado de Derecho.”

A continuación presentamos los videos de varias personas increpando a Calderón:

 

 

 

 

 

 

 

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Felipe Calderón: el empresario de México

¿Qué será de Felipe Calderón tras dejar la presidencia de México? Es una de las preguntas más sonadas últimamente, no tanto porque en verdad nos interese la vida de quien dañó como nunca al país, sino para ver si su congruencia y el compromiso por México que tanto difundió durante 6 años, es verdadero.

Hace unos días, el presidente declaró que no descarta convertirse en empresario, y no sería sorprendente dado que su verdadero compromiso siempre ha estado con la iniciativa privada. A pesar de su casi ciega confianza en las empresas, las cuales según él producen 8 de cada 10 empleos en el país, es evidente que el modelo y sobre todo las concesiones y beneficios que la presidencia dio a las empresas, no fueron para nada la solución prometida.

Incluso, Calderón declaro: “Lo digo con toda convicción: he sido un Presidente que ha apoyado a las empresas”. No queremos decir que tenga algo de malo apoyar a las empresas, pero cuando se descuidan casi al nivel de la indiferencia los problemas que realmente requieren atención, surge el problema. ¿Porqué apoyar a unos (por cierto, muy beneficiados) más que a otros?

Además, como decíamos, el hecho de que Calderón posiblemente se vuelva empresario (como quizás siempre lo fue) nos dice nada menos que su compromiso fue casi exclusivamente con el sector empresarial. No hablamos de las pequeñas y medianas empresas formadas por familias o asociaciones reducidas, sino del gran capital, aquel que desafortunadamente muchas veces es tan ambicioso que  hará lo impensable para obtener más y más ganancias.

Es el caso, por ejemplo, de la entrega indiscriminada que en un momento hizo el gobierno federal a empresas canadienses del territorio sagrado de los huicholes, “Wirikuta”, o los planes de urbanización de una importante reserva ecológica en Cabo Pulmo, Baja California. Es ese sentimiento de apropiación y de explotación lo que realmente daña a México, y si tenemos un presidente cuyo sueño dorado es obtener el éxito a través del dinero, y si esa mentalidad impera en cada ciudadano, no sorprende entonces que estemos como estamos.

No pretendemos decir que la mentalidad empresarial sea mala o dañina, sino el hecho de que la obtención de una ganancia, sea cual sea el medio que haya que utilizar, aunque sea la destrucción de la naturaleza misma, sea lo fundamental y se vuelva una prioridad para el gobierno y para todos.

Mientras tanto, al presidente parece urgirle ya irse para comenzar su negocio, que seguramente y sin duda, intentará por todos los medios, incrementar el ego de los Calderón.

Feliz Día Internacional de la Paz les desea Felipe Calderón

El día de hoy en el mundo se celebra el Día Internacional de la Paz. El 30 de noviembre de 1981 la Asamblea General de las Naciones Unidas en la Resolución 36/67 así lo proclamó. De hecho, el tema de éste año fue la paz sostenible. “Durante la Conferencia que las Naciones Unidas celebraron este año en la brasileña ciudad de Río de Janeiro, los líderes mundiales, junto con representantes de la sociedad civil, de las autoridades locales y del sector privado, renovaron su compromiso político a largo plazo con el desarrollo sostenible.”[1]

Sin embargo, parece ser que en México no tenemos algo que celebrar y claro, esto es gracias al patrocinio de Felipe Calderón. Sin duda, el día de hoy podría ser una buena celebración no tener muertes violentas, bombazos, descabezados, asaltos, militares que violen derechos humanos, policías federales disparando a diestra y siniestra; no obstante, es claro que en nuestro país (y en otros tantos) esto no sucederá ya que, LA PAZ en  México no existe, bueno, solamente la capital de Baja California Sur.

Decimos que no existe la paz en México apoyándonos en las palabras de Amnistía Internacional, quienes aseguran que “la paz no es tan solo la ausencia de conflictos armados, vivir en paz es vivir con dignidad y justicia. La lucha por la paz comienza por la lucha por nuestros derechos”; pero, en México parece que no se ha entendido éste mensaje y se sigue entendiendo que esto llegará con el ejército en las calles, dejando de lado que la violencia produce más violencia.

Mientras México no se defienda con las mejores armas que tenemos, la educación y el empleo, difícilmente viviremos en paz, situación que en lo que resta del gobierno no creemos que llegue. Definitivamente seguiremos viviendo en ésta turbulencia de inseguridad, de crimen, de intimidación y de carencia de instituciones que permitan vivir digna y plenamente.

Gracias a Felipe Calderón, a su gobierno, al PAN y a los que falten de agradecer por hacer que no podamos celebrar el Día Internacional de la Paz como quisiéramos, con condiciones favorables para hacerlo.


[1] Texto obtenido de la página http://www.un.org/es/events/peaceday/index.shtml visitada el 21 de Septiembre de 2012.

¿Cómo quieres que hablemos contigo Calderón?

El rechazo a Felipe Calderón parece no cesar y por el contrario, se encuentra en relación inversa con los días que le faltan para dejar la Presidencia, es decir, a menor número de días mayor repudio hacia su persona y hacia su deficiente administración. Lo anterior se pudo comprobar el día de ayer durante la intervención del mandatario en la IX Semana Nacional de Transparencia organizada por el Instituto Federal de Acceso a la Información y Protección de Datos en donde varios jóvenes protestaron los despilfarros que se han cometido durante su gobierno y gritaron consignas como ¡asesino!

La reacción de Calderón al principio fue de desconcierto, aunque nos parece raro ya que, con base en sus experiencias, ya debería estar acostumbrado a que se le injurie; sin embargo, en un tono sarcástico y burlón les dijo a los jóvenes “si me permiten terminar y con mucho gusto platicamos… yo les pido que no se vayan, por favor”; sin embargo, la plática nunca llegó.

El Estado Represor, perdón, Mayor Presidencial, no tardó en someter a uno de los jóvenes con técnicas como si se trataran de verdaderos delincuentes (habría que ver si así se comportan ante eventos que realmente lo ameriten), quizá porque con tales “insultos”, “injurias” y “groserías” la vida de Felipe Calderón estaba en riesgo, no fuera que en las palabras trajera una navaja con qué cortar la garganta o una bomba que fuera a ser detonada.

Si bien, parte del trabajo del EMP es mantener la seguridad de FECAL o de cualquier otro presidente, en éste caso no vemos que en algún momento corra riesgo su vida, lo que se observa es exceso de fuerza, además de cinismo por parte del mandatario para decir que va a dialogar con los jóvenes pero a la vez su grupo de aguerridos lacayos somete y reprime.

Sin embargo, esto es una muestra de lo que ha sido el gobierno de FCH, en menor medida pero nos ofrece una gran explicación para o que acontece a diario en el país. Si enfrente de las cámaras, del mismo presidente, de diversos medios de comunicación y personas hacen esto los del EMP, ¿qué no harán los militares en la sierra o en carreteras en dónde es más difícil que se tenga un control de sus decisiones y acciones? Un ejemplo de esto ya se vivió en Cuernavaca cuando policías federales dispararon a una camioneta con diplomáticos estadounidenses, por ello, la noticia causó revuelo.

Lo que es un hecho es nuestro presidente definitivamente no tiene las manos limpias como argumentó en su campaña, mucho menos la conciencia y además, con lo que sucedió ayer  ¿Cómo quieres que hablemos contigo Calderón?

 

 

El PAN llegó sin gobernabilidad, y se va sin credibilidad

Ya hemos dicho en este espacio que el PAN está destruido y dividido internamente debido, entre otras cosas, al fracaso de los 12 años de gobierno panista y a la lucha interna de poderes que existe hoy en día como consecuencia de la pérdida de la presidencia y de un gran número de legisladores.

En este sentido, podemos asegurar que el Partido Acción Nacional ha perdido (quizás para siempre) dos cosas fundamentales en la política, que tienen que ver con la aceptación y la legitimidad: la gobernabilidad y la credibilidad. Evidentemente, la gobernabilidad es eso que todo político requiere para gobernar de forma efectiva. Ésta requiere no sólo de la disposición oficial, ni de un proyecto viable y confiable, sino en mayor parte, de la coyuntura.

Como sabemos, aunque Vicente Fox llegó al poder con un ambiente de plena gobernabilidad, cuando se creía que al fin se había logrado tener un Estado democrático y plural, es cierto que Felipe Calderón lo hizo dentro de un ambiente totalmente contrario, con incertidumbre y rechazo generalizado, lo que propició un clima de ingobernabilidad.

Ahora bien, la credibilidad, creemos, es un aspecto más importante, pues ésta no se adquiere de la noche a la mañana, y más bien se va construyendo con acciones concretas, y la manera en que la ciudadanía las percibe y las vive en la cotidianidad, y eso sí, puede perderse rápidamente y para siempre.

En este sentido, casi todas las instituciones públicas tras los gobiernos panistas son vulgarmente conocidas como corruptas. Más todavía, por ejemplo, con la lucha contra el narcotráfico, que no ha dado resultados palpables, la credibilidad del PAN como gobierno ha quedado por los suelos.

Además, es evidente que Calderón y compañía han mentido día tras día sobre los resultados del sexenio. Sólo recordemos cada informe de gobierno, y en especial el último, donde el presidente hablaba de un país que poco tenía que ver con el México real, donde aún se sufre la inseguridad, la falta de educación y cultura, y sobre todo, la corrupción.

Como decíamos, la credibilidad se forja en acciones concretas, y cuando éstas no son claras y dejan lugar a dudas cada vez más confusas, los rumores se vuelven verdaderos. Más aún cuando quien miente es el mismo presidente tratando de ocultar la dura realidad, y de justificar su gobierno a través de falacias y engaños.

Asimismo, el hecho de tener un gobierno que se encuentra totalmente alejado de la realidad mexicana, con sus vacíos legales y la cruda situación social de su población, la desesperanza se hace más grande. Que tu propio gobierno asegure que se puede vivir con 6,000 pesos mensuales; que digan que el país es más seguro cuando pocos se atreven a salir  a las calles por la noche; que se hable de estabilidad y fortaleza económica cuando un kilo de huevo cuesta al rededor de 50 pesos, es la expresión máxima del cinismo y de la gran distancia que separa al mexicano común del político que no tiene problemas económicos, y por ende, el ejemplo más claro de porqué el gobierno panista y el PAN en sí mismo haya perdido toda credibilidad y apoyo no sólo social, sino también de sus propios militantes.

Asimismo, la crisis panista que todo lo anterior provocó al interior del partido, cumple con el círculo vicioso de la falsedad y la pérdida de credibilidad. ¿Quién va a confiar en un partido que se desmorona y que pretende mantener en pie al país, cuando no puede sostenerse ni a sí mismo? ¿Quién volverá a creer en un PAN que en tan sólo 12 años destruyó su propia legitimidad y su estructura interna, y con ella dejó a México casi en la ruina?

Sin embargo, lo hecho hecho está. Quizás la lección para nuestro país será no volver a confiar en el blanquiazul por un buen tiempo, hasta que las acciones concretas que mencionábamos, hablen por sí mismas.

Las deudas de Felipe Calderón

El sexenio de Calderón ha tenido demasiados altibajos, más bajos que altos y el tema de la deuda externa es uno de ellos. En lo que llevamos con nuestro blog, fan page y twitter, demasiada gente nos ha dicho que si hay algo de lo que tenemos que agradecer al “presidente del empleo” es que las reservas federales han alcanzado niveles récord y que la deuda externa ha quedado saldada.

Cuando leemos éste tipo de declaraciones exclamamos: ¡por favor! Es cierto que las reservas se encuentran estables; sin embargo, ¿de qué le sirve al ciudadano común cuando no se puede frenar el alza de huevo?, por poner un ejemplo de esto. Otro ejemplo es, para qué tener reservas fuertes si el salario mínimo se encuentra por los suelos en comparación de los precios de los productos de la canasta básica.

También, es menester dejar en claro que son las reservas internacionales y “son todas las divisas, es decir, monedas de otros países, así como metales, oro y plata que compra Banco de México y que conserva para ser utilizadas cuando la economía lo requiera. No pertenecen, ni representan un ahorro del Gobierno, por lo que no puede hacer uso de ellas a su voluntad.”[1]

En segundo lugar, es falso que con Calderón se haya pagado la deuda externa. Contrario a esto, durante el gobierno de FECAL, se duplicó en un 92 por ciento para ubicarse en 226 mil millones de dólares, siendo que se encontraba en 117 mil 506 millones de dólares al cierre de 2006.

No sabemos quién le haya mentido a la gente que indica que la deuda está saldada o de dónde sacaron la información pero lo cierto es que no hay que mentir, por eso damos la información y la gráfica.

Esperemos que con esto se quite la idea en la mayoría de las personas que creen que Calderón logró apaciguar la deuda que se tenía. Pero, lo más triste es que aparte de la deuda externa deja una deuda con el pueblo que le dio (y con los que no también) su confianza, los defraudó y jamás podrá ser saldada.

Inseguridad, muerte, violación de los derechos humanos, mala calidad educativa, pobreza, deuda, ¿qué más sigue para México?


[1] Texto obtenido del portal http://www.laeconomia.com.mx/reservas-internacionales-uso/ visitada el 18 de Septiembre de 2012.

El PAN se queda sin panistas…

Uno de los panistas más respetables de todo México es el Senador Ricardo García Cervantes, quien cuenta con más de 35 años de militancia dentro del blanquiazul, es miembro del Comité Ejecutivo Nacional, y es también Consejero Nacional desde 1988.

Éstos últimos días, García Cervantes, de los pocos panistas respetables, abandonó las filas de Acción Nacional y de la política debido a la decepción que le provocan los 12 años de gobierno panista en México. En sus propias palabras, “el PAN ha dejado de ser un partido propositivo y humanista”, como era en sus orígenes , y en cambio, los panistas de hoy sólo continúan dentro por ambiciones personales y de poder, en lugar de hacerlo por una vocación verdadera.

Aseguró que el PAN de hoy en día ya no sigue sus principios ni sus bases ideológicas y que en lugar de ello sólo propone aquello que le daría votos, es decir, que se convirtió en un partido “populista” por llamarle de alguna manera.

¿Tiene razón el ex senador? Recordemos simplemente las acciones que han llevado al PAN a la ruina: una actuación lamentable y autoritaria de dos presidentes que no dieron el ancho; una campaña fracasada con una candidata incapaz de convocar a las masas y de convencer con un proyecto confiable; un ex presidente que traiciona y abandona al partido que lo lleva a la gloria; una división post electoral que deriva en crisis política.

Además, la indiferencia de parte del gobierno federal ante situaciones críticas, como las tragedias mineras, la poca inteligencia en la forma de enfrentar al narco, la injusticia del alza de la canasta básica, y sobre todo la entrega indiscriminada de recursos y territorios nacionales al extranjero, son también las causas del desligamiento de García Cervantes de su partido.

Como decíamos en este mismo espacio, el PAN de hoy es algo muy diferente de lo que fue en su fundación, y antes de lograr obtener el poder. En este sentido, no hay mejor muestra de ello que el hecho de que los mejores panistas y los más comprometidos con México estén abandonándolo y criticándolo tan duramente. Tanto Javier Corral como García Cervantes son la expresión máxima de la decadencia de un partido que lo tuvo todo y lo perdió por su pésimo desempeño.

Mientras tanto, el futuro del PAN es más incierto que nunca, pero no es para nada alentador, cuando sus mejores elementos lo abandonan y prefieren continuar en la lucha por sus ideales pero de forma no institucional.

 

Felipe Calderón y su grito “prendido” y multicolor

El sábado pasado fuimos testigos del último y el peor grito de Felipe Calderón como Presidente de México. En una ceremonia insípida, el hombre que despertó la furia del narcotráfico hizo presencia en el balcón de Palacio Nacional. Como cada 15 de septiembre y alrededor de las 11 de la noche, Felipe comenzó su “letanía”; sin embargo, mientras la recitaba, tuvo un reto difícil de ocultar: varios láseres que apuntaban sobre su rostro.

Durante el grito, Calderón no pudo ocultar su molestia, de hecho, su aspecto serio denostaba enojo e impotencia. Muchos dirán que hay que tener respeto a los símbolos patrios, al grito, al himno, al Presidente (sólo por ser el Presidente); no obstante, ¿él cuando ha tenido respeto a nuestra nación?

Parte del petróleo de México lo ha entregado a los españoles y Repsol[1] siendo que esto es anticonstitucional; prefiere dar 10 mil millones de dólares (sí, leyó usted bien) en lugar de invertir tal cantidad en construir una refinería en el país, misma que  había prometido. Además, su combate contra el narcotráfico dejó de ser innovador para pasar a ser desalentador y claro, trágico; nunca pudo encontrar el equilibrio entre combate con armas bélicas (resorteras, pistolas, rifles, bombas, granadas, tanques, etc.) y/o con armas no bélicas (combate a la pobreza, educación y empleo).

Quizá no es la mejor forma de expresarse, ni para los más radicales ni mucho menos para los que pretenden guardar mesura. Para los primeros se les hace absurdo cómo un simple láser podrá cambiar algo (ellos quieren tomar el poder a través de las armas); en el caso de los segundos, son las personas que se quejan pero prefieren dejar de lado las diferencias y la torpeza de un presidente ante un hecho tan simbólico. A nuestra consideración, resultó conveniente que varias personas hayan hecho lo que expusimos, quizá no sea lo más aplaudible pero sí fue lo más eficaz  y pertinente para que Calderón abra los ojos y no se vaya con la idea de que fue un “excelente” mandatario, que salga de su país de fantasía, de Calderolandia.

Lo que nos queda claro es que, así como el presidente del empleo hizo que no veía los láseres que le apuntaban, tampoco ve la pobreza, el hambre, el desempleo y la mala educación, por eso nos dio un gobierno tan malo. Pero eso sí, los mexicanos y él tendremos la anécdota de recordar éste grito como uno de “los más prendidos”.


[1] Léase la nota: Calderón, Pemex y Repsol http://www.proceso.com.mx/?p=285461

El PAN cumple 73 años de vida, pero celebra un triste funeral

El Partido Acción Nacional cumple este 16 de septiembre de 2012, 73 años de existencia, y lo hará en medio de quizás el peor momento de toda su historia, a meses de perder nada menos que la presidencia de la República y un importante número de legisladores. El PAN está derrotado, y en lugar de festejar un año más, pareciera que se celebra un funeral donde algo se sepulta para siempre.

De un lado y otro, los panistas se culpan entre ellos por los fracasos, pero en realidad nadie se hace responsable de lo que pasa, e incluso, como ya hemos dicho, las luchas internas por el poder amenazan permanentemente la estabilidad y cohesión del partido llevándolo a límites que nunca antes había alcanzado en cuanto a tensión interna.

Además, este momento histórico que vivimos mantiene al PAN en un letargo que tanto el blanquiazul como millones de ciudadanos esperamos que termine pronto. De hecho, el periodo de transición que se vive el día de hoy, mantiene al presidente Calderón en un tipo de “stand by”, donde no puede impulsar reformas, sus decisiones no tienen fuerza, y la mirada está puesta en el nuevo gobierno.

Lo anterior y el hecho de que sea Calderón uno de los principales promotores de la división panista es todavía más perjudicial para ellos mismos, pues se entraman en una serie de incongruencias y acciones sospechosas que debilitan aún más al partido.

Esto se vuelve más relevante cuando vemos que en realidad gran parte de la culpa de la crisis panista la tiene nada menos que “el máximo panista del país”, Felipe Calderón Hinojosa. Si recordamos, quien fuera presidente del CEN del PAN, Manuel Espino era de los pocos militantes que en verdad creían en el proyecto blanquiazul; de hecho se comenta que, hasta antes de su deserción para apoyar al candidato de otra fuerza política, era Espino el único que celebraba el aniversario de Acción Nacional, con mariachis y todo. Tras su salida, como dijimos, la fiesta se volvió un funeral, donde las bases ideológicas se sepultan y predomina el derrotismo y el evidente fracaso.

 Recordemos simplemente las palabras que una vez dijo Manuel Gómez Morín, fundador del Partido Acción Nacional, en su famosa carta dirigida a José Vasconcelos, donde habla entre otras cosas de  la fortaleza y perdurabilidad del entonces partido emergente, y que se relacionan directamente con la crisis interna que hoy en día sufre:

“La manera de hacer que se formen esos grupos perdurables (dentro del partido) es darles un carácter tal que resulte injustificable en contra de ellos cualquier intento de destrucción. Si esos grupos pretenden desde luego, y antes de adquirir posiciones firmes en la opinión política, entrar en lucha con los elementos que actualmente tienen el poder y que no están muy favorablemente dispuestos a soltarlo, necesariamente también entrarán en la lucha en la que ellos tratarán de hacer a un lado a los que están, los que a su vez tratarán de destruirlos a ellos”.

Es decir, el PAN de hoy en día contradice sus propios cimientos, sus bases ideológicas fundamentales y los principios de su fundación. ¿Acaso no representa Calderón esa figura que el primer PAN intentaba contrarrestar y superar con un discurso y un ideario nuevo y revolucionario?

¿No es Calderón ese de quien habla Gómez Morín que no está dispuesto a soltar el poder, y que por ello crea y sostiene una lucha constante de poderes?

En este sentido, continúa Morín su carta:

“Y como los que están tienen la fuerza y como los nuevos grupos, por muchas razones, no estarán aún bien organizados ni probablemente habrán logrado convencer a las gentes de que son algo nuevo, de que dan a las grandes palabras su verdadero significado, de que tienen una bandera distinta, lo más probable es que en esa lucha los que están tengan el triunfo completo, y también se pierde la esperanza misma por muchos años”.

Nada más claro ni mejor dicho. El fracaso panista está determinado justamente por esa incapacidad de convencer, de portar un proyecto nuevo, renovador y verdaderamente distinto. Por ello, el slogan de campaña de Josefina Vázquez Mota, alias “La Diferente”, significó quizás su derrota, por manejar un discurso contradictorio, falso y además, repetitivo.

No sorprende entonces que el PAN se caiga a pedazos. Como decíamos, las bases mismas que lo crearon fueron destruidas en tan sólo 12 años que mantuvieron el poder, y es evidente que la esperanza de que el PAN represente una opción verdadera, tardará muchos años en recuperarse.

No es simple cuestión de presentar proyectos sustentables o iniciativas regulares, sino que la crisis de Acción Nacional es mucho más profunda. Al parecer, tanto Vicente Fox como Felipe Calderón han hecho un daño irreversible en su estructura y en la médula que la sostiene (o sostenía) pues con sus acciones han desafiado todo aquello que significa ser panista.

Dice un fragmento de la Declaración de principios del Partido Acción Nacional:

“Nos indigna la herida innecesaria de opresión y miseria que unos seres humanos infligen a otros. La respuesta debida ante el dolor evitable es la responsabilidad social. Exige superar el individualismo y cooperar en la construcción democrática del bien común. La responsabilidad social no se agota en el ejercicio del derecho ciudadano al sufragio; se perfecciona permanentemente con la participación ciudadana en el cumplimiento de los deberes cívicos, políticos y sociales que tiene la persona en comunidad…”

En primer lugar, si hay algo que indigna en este país es que bajo un papel de supuesto benefactor, el gobierno siga haciendo más grande la innecesaria herida de la miseria y la opresión entre los ciudadanos, pero sin aceptar la responsabilidad. Además, esa misma responsabilidad social que tanto importaba en el antiguo PAN, hoy es una mentira. Los 90,000 muertos, la entrega indiscriminada de patrimonio y recursos a empresas extranjeras, la obvia subordinación de nuestro gobierno a los E.U., no pueden mentir.

Mientras tanto, la división parece no detenerse pues hay todavía cosas en disputa. Existe aún un voto duro panista importante que no puede ser ignorado, al menos que quieran perderse de más de 12 millones de personas que concuerdan todavía con sus principios.

Pero mientras la fortaleza siga desperdiciándose en conflictos internos, no habrá más felices cumpleaños para el PAN.

Información obtenida de:

Carta de Manuel Gómez Marín a José Vasconcelos: 

Declaración de principios del PAN (1994)

Lástima que más de 70 mil personas no podrán decir: ¡Viva México!

Mañana alrededor de las 11 de la noche, como cada año, el Presidente de la República, en el balcón del Palacio Nacional hace lo suyo al dar, de forma simbólica, el grito de Independencia.

Como saben, éste será el último grito de Felipe Calderón pero quizá sea del que más se le quede grabado por los múltiples recordatorios familiares que tendrá, ya que la gente no perderá la oportunidad para despedirlo como se merece.

Por lo general la gente olvida lo mal que está la administración, pero en éste año, creemos que es diferente. La gente está harta de la corrupción panista, del despilfarro y obvio, de la inseguridad que se ha provocado en el país, al grado de que para éste festejo se llevarán a cabo diversas actividades durante “el grito”.

A veces, se pregunta la gente, ¿hay algo que celebrar?; nosotros consideramos por mucho tiempo que sí; sin embargo, llega un punto en el que te sientes defraudado por la situación del país y la única forma de hacerlo saber es manifestarse en contra de quién consiguió que dejáramos en segundo término nuestro nacionalismo para convertirlo en inconformismo en contra de Calderón y su mal gobierno.

No obstante, los que en realidad no vitorearán nuestra “Independencia” y ni siquiera se preguntarán si hay algo qué celebrar, son los más de 70 mil muertos, entre niños, ancianos, mujeres inocentes y claro, criminales verdaderos y criminales fabricados por el propio gobierno.

Desafortunadamente, la inseguridad en el país y las pésimas condiciones en las que nos encontramos hacen que nos sintamos tristes por nuestro querido México; como consecuencia, comenzamos a perder la identidad que nos caracteriza y pensamos que en realidad no hay algo que celebrar, eso si nos ponemos a verlo desde el punto de vista de un ciudadano que se preocupa por su nación, si lo viéramos desde el punto de vista de una persona que ha perdido a un familiar por las absurdas acciones de FECAL, es obvio que también nos encontraríamos desilusionados.

Entonces, ¿qué celebramos?, ¿en verdad somos independientes?, lástima que en el gobierno se siga con una dependencia pero a seguir apuñalando al erario y a los ciudadanos.