¿Culpables de verdad o chivos expiatorios?

¿Cuántas veces no hemos escuchado que después de un delito con el cual se genere demasiada presión al gobierno se termine por agarrar al “culpable” y presentarlo a las autoridades? Sin duda varias pero, ¿cuántas en verdad habrán sido ciertas?

En las últimas horas se presentó ante los medios de comunicación a “El Ardilla” y a otros miembros del cártel de “Los Zetas”. Los cargos de los que es “autor intelectual” el primer mencionado son: la muerte de los 72 inmigrantes en Tamaulipas, la muerte de más de 200 personas encontradas en una fosa clandestina y; el más reciente, la fuga de 132 reos del penal de Piedras Negras, Coahuila.

Es decir, se supone que Alonso Martínez es el responsable de más de 300 personas, situación que se nos hace un poco dudosa ya que, si por algo se ha caracterizado el gobierno de Felipe Calderón es por fabricar cargos a personas inocentes y por hacer grandes faramallas al detener a un (presunto) delincuente.

Para ejemplificar esto tenemos dos casos particulares y muy sonados. El primero de ellos es el de Florance Cassez, la francesa que sí, según las autoridades, es responsable de  los delitos de secuestro, delincuencia organizada y posesión ilegal de armas de fuego de uso exclusivo del Ejército; sin embargo, hay que recordar que “la empresa fílmica” de García Luna llamada SSP, realizaron una producción digna de Hollywood para mostrar a los medios de comunicación su detención.

Pero sin duda, el segundo caso es el que nos hace desconfiar más de la detención de “El Ardilla”, de la PGR de Marisela Morales y de la SEMAR es cuando nos dijeron que habían capturado al hijo del “Chapo Guzmán”  y resultó ser falso, de hecho, la persona que fue presa de esa injusticia ni siquiera se parece físicamente a Jesús Alfredo Guzmán Salazar.

Por eso en este momento ya desconfiamos de que en realidad detengan a los verdaderos delincuentes y sólo utilicen a personas que sí, han cometido delitos, pero no todos los que se les imputan.

La cuestión aquí es que si la SSP, la PGR, la SEMAR o cualquier otra institución que tenga como deber garantizar la seguridad nos siguen mintiendo al decir que atrapan a los más buscados cuando no es cierto, ¿qué podemos esperar hacia adentro de sus filas?, y peor aún, mientras ellos hacen sus teatritos los verdaderos responsables siguen en las calles haciendo de las suyas.

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