¿Las mujeres ya no pueden decidir?


 Dentro de las muchas leyes que están por ser subidas a pleno o en vísperas de ser aprobadas en la Cámara de Diputados, hay una propuesta que en particular es muy controvertida y que le ha dado y le seguirá dando dolores de cabeza a varios legisladores  y a uno que otro ultraderechista. La Ley de Protección a la Salud Materna.

A primera vista, por el título de la iniciativa de ley, cualquiera pensaría que sólo trata de mejorar la calidad y la atención que se le brinda a las embarazadas por parte del sistema de salud en el país, ya que el índice de mortalidad de mujeres y recién nacidos es muy alto aún y es menester para el estado mejorar esta situación, sólo que hay dos artículos que causan mucha controversia y plasman el ultra conservadurismo ideológico de ciertos grupos de poder en una propuesta de ley.

La iniciativa de ley pretende crear centros de apoyo a la maternidad y que en las escuelas de nivel básico se informe sobre la “vida en formación”, lo que la hace tan complicada de discutir, pues fundamentalmente busca obligar a las mujeres a llevar a término el embarazo aún en contra de su decisión personal.

Y en el caso de que el aborto sea permitido, la iniciativa de ley contempla lo siguiente:

En el artículo 35.- Las mujeres que decidan interrumpir un embarazo, se les practicará un ultrasonido previo al procedimiento y también recibirán consejería de “un comité de bioética” de los hospitales, con lo cual la decisión de las mujeres deben pasar por el personal calificado. Mientras el artículo  36.- Refiere que la interrupción debe tomarse con información previa y ante dos testigos y el personal profesional de la salud  e incluso a tener información sobre otras opciones como la adopción, la cual califica de una alternativa “viable que garantiza el desarrollo, la crianza y la educación del menor.

Sin duda alguna, dicha ley viola el derecho de las mujeres a elegir sobre su vida y su cuerpo, además de agraviar su derecho a la privacidad. Esta es una ley que atenta en contra de los logros de la sociedad, al obligar a alguien a proseguir con la gesta de un producto que no es deseado.

Y no es que se apoye o no al aborto, lo que es criticable es la forma como las quieren forzar a traer al mundo a infantes que en muchos casos y por diversas situaciones, su calidad de vida deja mucho que desear, pues no fueron esperados.

Que este tipo de iniciativas se presenten en estos tiempos denota quien está en el poder: La derecha, misma que sigue enclaustrada mentalmente en la edad media. ¿Que pensaría la diputada panista Paz Gutiérrez Cortina, cuando construyó la propuesta? Probablemente sea parte de “Las damas de la vela perpetua”.

Esta ley seguramente provocará la ira de las miles de feministas que lucharon por tener el derecho a elegir cómo y cuándo tener familia y si quieren o no seguir con un embarazo. Esperemos que la cordura quepa en los legisladores, pues el aprobar una ley de este tipo, sólo retrasaría el avance de nuestro país hacia el camino del respeto a los derechos humanos.