Si al gobierno no le salen las cuentas, es porque las manipulan

El gobierno federal deja a México inmerso en una violenta guerra que en realidad nadie solicitó, ni mucho menos resuelve lo que se supone que debería resolver, y además produce más muertos que nunca en la historia. A la fecha llevamos, oficialmente, más de 80,000 muertos relacionados directamente con la guerra contra el narcotráfico, y la cifra aumenta día con día.

A pesar de esto, y en lugar de reconocer que la realidad superó las expectativas en cuanto violencia, muerte y destrucción, el gobierno de Felipe Calderón prefiere volver a engañar al pueblo y tratar de “lavarse las manos” hasta donde se pueda.

En este sentido, hoy es bien sabido que el gobierno panista gusta de ocultar las verdaderas cifras de muertos para hacerlas quizás menos preocupantes, y así, justificar que en realidad las cosas no van tan mal. Existen al rededor de 13,000 muertos que no figuran en los números oficiales que presenta el gobierno a través del Sistema Nacional de Seguridad Pública, pero que sí aparecen en los registros del INEGI. Si el SNSP  reporta 82, 732 homicidios, el INEGI presenta 95, 632.

Cabe destacar que los homicidios a los que se refiere este conteo entran en la categoría de “dolosos y premeditados”, por lo que no entran en esta categoría aquellos que Calderón llama “efectos secundarios” de la lucha anti narco, y en cambio sí entran los que nada tienen que ver con esta guerra, es decir, los asesinatos de cada día…

Se entiende entonces que Calderón y su gobierno tratan de ocultar algo. Si no pueden ocultar la evidente y preocupante cifra de muertos que desató su estrategia, se dedican a tapar otro tipo de datos, igual de preocupantes, pero que al menos no dicen mucho sobre la fallida estrategia de seguridad.

De esta forma, las muertes serían evidentes, pero la seguridad pública, habría aumentado en relación con la guerra contra el crimen organizado. Así, Calderón podría justificar que su gobierno sí dió resultados benéficos.

Lo bueno es que todo llega a saberse, y más cuando se trata de algo tan claro, estudiado y con la vista de todos, como es la seguridad en México y la violencia extrema en que está sumergido. Parece que una vez más, Calderón fracasó en su intento de engañar a México. Lo que es evidente no se oculta: México es un caos después de Calderón.

Felipe Calderón, ¿y los derechos de los albañiles para cuando?

Una vez más y como cada 3 de mayo, se celebra el día de la Santa Cruz. Aunque los orígenes de la celebración de este día son inciertos, los albañiles la esperan más que a su cumpleaños pues es el día en que además de no laborar, se lleva a cabo una comida para festejarlos.

Sin embargo, después de este día no hay mucho que celebrar, ya que las condiciones en las que laboran los maestros de la cuchara son deplorables y poco alentadoras.

Según datos del último censo laboral realizado por el INEGI, existen 3 millones 610 mil personas dedicadas al ramo de la construcción y en específico, al de la albañilería, 665 mil 747 trabajadores. Desafortunadamente el 90% de los maistros no cuenta con seguridad social y mucho menos con un contrato por escrito, es decir, laboran confiando en la palabra del que los requiere.

Construyen sueños ajenos porque irónicamente, y “gracias” a su sueldo, nunca podrán construir los suyos propios, situación que a Felipe Calderón y al gobierno federal parece no importarles demasiado. A pesar de  jactarse del seguro popular y su “cobertura al 100%” en el IMSS no se tiene claro el cuántos trabajadores son pertenecientes al ramo ya mencionado.

Aunado a ello, el “presidente del empleo” (informal) anunció (como le gusta hacerlo, aunque no haya algo que aplaudirle) la entrega de créditos para que los trabajadores pudieran tener su casa; no obstante, el número que se entregó fue de 166 mil, con lo cual podemos decir que existe una gran brecha entre los que se otorgaron y los albañiles que existen en el país.

Es decir, desafortunadamente el albañil (y cualquier otro obrero o empleo) siguen laborando en condiciones ínfimas y sin alguna prestación social que los pueda solventar en caso de algún accidente o algún despido injustificado.

¿Hasta cuando seguirán las cosas así?, ¿por qué Javier Lozano se vanagloria de que hizo un buen papel al frente de la Secretaría del Trabajo si nunca vio por los intereses de los ya citados?

En este día de los albañiles, en lugar de mofarnos de ellos con chistes o comentarios peyorativos, alcemos la voz y reconozcamos su dedicación y trabajo. Todos les debemos nuestros hogares y todo lo que nos cubra del sol, de la intemperie, de la lluvia; todas las construcciones son sus obras de arte, así que, exijamos que sus esfuerzos sean reconocidos, dándoles igualdad de condiciones.

Infeliz Día del Trabajo, les desea el presidente del (des)empleo

Es de todos conocidos que Felipe Calderón en su campaña electoral se autonombró el “presidente del empleo”; sin embargo, durante su gestión en su periodo de mandato, que comenzó en 2006 y termina éste año, nunca ha podido comprobarlo.

El “presidente de las manos limpias” se la ha pasado jactándose de que es el presidente que más empleos ha creado cuando es falso. “Basta revisar las cifras oficiales (Inegi, Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo, cuarto trimestre de 2011) para saber cómo está el ambiente laboral, el cual, ni de lejos, se aproxima a la versión Calderonista: la población económicamente activa del país se aproxima a 50 millones de personas. De éstas, oficialmente 2.7 millones están desocupadas (70 por ciento de ellas con educación media superior y superior). Sin embargo, más de 4 millones no reciben ingresos; más de 6 millones obtienen un salario mínimo, cuando mucho; más de 10.6 millones ganan entre uno y dos salarios mínimos, y casi 10 millones entre dos y tres mini salarios, de tal suerte que en la precariedad laboral sobrevive 63 por ciento de la población ocupada. El sexenio culmina con ocupación informal para cerca de 14 millones de mexicanos; 6.2 millones en condiciones críticas de trabajo; 4.2 millones en subocupación; 15 millones sin contrato de ley y 30.8 millones sin acceso a la seguridad social. Todo ello, sin dejar a un lado los 12 millones adicionales (hasta 2010) de mexicanos en pobreza.”[1]

Esta es una prueba más de que el señor Calderón, se la pasa mintiendo. ¿Cómo creerle cuando por mero capricho y de un plumazo dejó a 44 mil trabajadores de la extinta Luz y Fuerza en la calle ? (de manera ilegal, claro). ¿Cómo asegura que gracias a él (sí, a él nada más) hay trabajo, cuando los empleados de Mexicana siguen sin regresar a laborar? O bien, hay que ver cuántos migrantes se han ido con el vecino del norte para tener una mejor calidad de vida.

Un cínico, un desvergonzado, un mentiroso, eso es Felipe Calderón; se ha dedicado a complacer sus propios “estándares” sin preocuparse un poco por la clase trabajadora ni por la mejora en los sueldos o por el poder adquisitivo, por ejemplo, al aumentar sin consideración la gasolina.

Quizá a lo que se refiere es que si le dio empleo, pero a varias funerarias en el país gracias a su absurda estrategia en contra del narcotráfico, la cual no ha resultado favorable en ningún aspecto. Además, no sólo a las funerarias ha beneficiado esto, como en cualquier guerra los beneficiados (también) son los productores de armas.

Desafortunadamente, nuestro país sigue sin crecer en el aspecto económico como pretende hacernos creer el gobierno federal, ya que, si estuviéramos en esas circunstancias, la mejoría se reflejaría en la población que posee un empleo (además de otras variables), no obstante, pareciera ser que al presidente no le gusta que se celebre en México el Día del Trabajo.


[1] Texto obtenido de la página de internet http://misteriospublicos.blogspot.mx/2012/04/felipe-calderon-desubicado.html visitada el 1 de mayo de 2012.

Los números del gobierno del (des)empleo

Hoy se dió a conocer en base a cifras oficiales, la información relativa al empleo en México, y por ende la calidad de las acciones del gobierno federal para combatir el desempleo, la pobreza y la desigualdad social y económica.

Lamentablemente, como era de esperarse, los números no son alentadores en ningún sentido, más aún porque nos muestran la realidad de un gobierno que promete y no cumple, que se jacta de sus “logros” cuando éstos no existen, que se proclamó “el gobierno del empleo” y es todo lo contrario.

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EL PRESIDENTE DEL TIANGUIS.

En una investigación de Juan Antonio Zúñiga del periódico la Jornada que se publicó el día de ayer en primera plana se muestra que, Felipe Calderón  muy lejos de ser lo que prometió en la campaña del 2006 “el presidente del empleo” más bien se ha convertido en el Presidente del tianguis pues su gestión ha provocado que un amplio sector de la población no tenga otra opción más que dedicarse a instalar puestos y vivir de la economía informal en un sistema económico en el que solo siendo tianguista puedes sobrevivir a la escasa oferta laboral de las administraciones panistas del poder ejecutivo.

A esto debemos sumar las ineficiencias del ex presidente Fox que dejó las finanzas públicas con un boquete enorme de deuda a pesar de haber tenido años excelentes de ventas de petróleo por arriba del  precio calculado- debido principalmente a las guerras de Iraq y Afganistán que durante la administración foxista elevaron los petrodólares por las nubes.

El sector informal se convirtió en el principal generador de ocupación de la economía mexicana durante los dos gobiernos surgidos del Partido Acción Nacional (PAN), según los registros oficiales del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y los datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

En este periodo de 11 años el sector formal generó prácticamente uno de cada cuatro puestos de trabajo de los 10.8 millones en que aumentó la población ocupada de diciembre de 2000 hasta fines de 2011. Los tres restantes correspondieron al ámbito de las actividades informales.

Mientras, unos 2 millones 656 mil individuos desistieron de buscar trabajo al no encontrarlo y pasaron a formar parte de la “población disponible” dentro de la población no económicamente activa. Y quienes se mantienen dentro de las filas de la desocupación total e insisten en buscar un empleo remunerado, que no encuentran, tuvieron un incremento de 202 por ciento, hasta llegar a 2 millones 781 mil 703 personas, de acuerdo con el más reciente informe trimestral del Inegi.

Las encuestas de ocupación y empleo del organismo señalan que en el sexenio presidido por Vicente Fox, y el quinquenio transcurrido de la presente administración, la población ocupada aumentó en 10 millones 845 mil 200 personas.

Pero de ese universo sólo 23.7 por ciento encontró empleo en el sector formal, es decir, 2 millones 572 mil 821 individuos; el 76.3 por ciento restante se ocupó en actividades informales, donde en general trabajan sin contrato, seguridad social ni prestaciones. A este ámbito se incorporaron alrededor de 7 millones 968 mil 500 personas más.

Estos datos son fríos y nos permiten afirmar que las administraciones panistas que se vanaglorian de ser de extracción empresarial y que conocen a profundidad cómo mejorar la economía formal, han hecho lo contrario aumentar el sector informal que si bien es el único sustento actual de millones familias no contribuye a las finanzas públicas por lo que debemos preguntarnos si este sector ¿es una solución o un problema?

Los Aguinaldos Millonarios de nuestros queridos funcionarios.

Como  todos sabemos en México reina la desigualdad en muy diversos sectores, y los privilegios de la burocracia, pero sobre todo de la alta burocracia son exorbitantes, sus sueldos son más altos que en muchos de los países más ricos del mundo, diametralmente opuesto a la calidad de sus acciones y a la ineficacia en la que voluntariamente mantienen a nuestro país para seguir chupando la sangre del presupuesto como vampiros carroñeros.

Por su puesto algunos funcionarios de la baja burocracia, así como trabajadores de cualquier rubro merecen por ley un buen aguinaldo, sin embargo, hay de aguinaldos a aguinaldos, por ejemplo, los de las secretarías de Estado, el IFE, San Lázaro, el Senado, Presidencia, SCJN, CNDH, ASF, Inegi, CJF o el TEPJF.

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LA CORRUPCIÓN Y NO LA EXPLOSIÓN MATÓ A LOS MINEROS EN PASTA DE CONCHOS

El 19 de febrero de 2006 a las 02:30 horas de la madrugada tuvo lugar una explosión al interior de la mina 8 Unidad Pasta de Conchos ubicada en el municipio de San Juan Sabina, Coahuila, donde se cobró la vida de 65 trabajadores mineros. La mina propiedad del Grupo Industrial Minera México SA de CV (IMMSA) decidió concluir las labores de rescate de los cuerpos por temor a que se presentara una nueva explosión.

El Grupo Minera México propiedad de Germán Larrea es una de las empresas más importantes del país en el ramo minero. A poco más de cinco años del siniestro el magnate en complicidad con las autoridades de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) se han negado a reanudar las tareas de rescate de los trabajadores sepultados en la mina. De los 65 trabajadores únicamente se rescataron dos cuerpos que fueron encontrados a corta distancia de la boca de la excavación, y de acuerdo a las autopsias efectuadas a dichos cuerpos se determinó que la causa de muerte fue por asfixia y no por calcinamiento como los manifestó la empresa y la STPS.

Cuando ocurrió un derrumbamiento a 700 metros bajo tierra en una mina chilena, todos festejamos el rescate de los mineros. Como señaló el obispo de Saltillo, Raúl Vera en el país sudamericano el gobierno y los empresarios se unieron para rescatar con vida a los mineros, y en México se unieron para impedirlo. La empresa de Germán Larrea, apuntó que de acuerdo a un estudio peritaje realizado por ellos mismos se determinó que entre el 25 y 75 por ciento de la mina se encontraba inundada  y muy probablemente el agua estaría contaminada con tuberculosis y hepatitis, lo que pondría en riesgo la salud de los rescatistas y de poblaciones enteras, así pues, se dieron por terminadas las exploraciones.

Las extracciones en Pasta de Conchos fueron suspendidas por Minera México a petición de la STPS, reveló la Secretaría de Economía (SE), quien está facultada para otorgar las concesiones a los grupos empresariales. Sin embargo, actas de inspección en seguridad e higiene apuntaron que el sistema de ventilación de la mina registraba fallas y numerosos desperfectos en el equipo eléctrico meses antes de la explosión.

En Chile fueron rescatados el 100 por ciento de los mineros a 700 metros de profundidad, en México a 150 metros únicamente lograron sacar dos cuerpos sin vida. Las autoridades mexicanas mencionaron que no era valido hacer un comparativo entre una mina de roca como la de Chile con una de carbón como en de Pasta de Conchos. Si bien es cierto que las características son muy distintas, también es cierto que las conductas de ambos gobiernos fueron diametralmente opuestas, ya que el gobierno de Vicente Fox jamás paró pie en la mina ni pronunció algún mensaje oficial a los familiares de las victimas.

Ahora bien, la administración de Felipe Calderón luego de iniciar su gestión ofreció a los deudos de los mineros todo su apoyo para “esclarecer el caso hasta sus últimas consecuencias”; hasta ahora las viudas de los trabajadores continúan exigiendo el rescate de los cuerpos para efectuar la tradicional sepultura.

En el estado de Coahuila es común que los pobladores tengan algún familiar que se dedique al trabajo minero. De acuerdo a citas ofrecidas por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), Coahuila es la principal entidad productora de carbón a nivel nacional además de ser una de las principales fuentes de empleo de los coahuilenses; sin embargo, la minería es uno de los trabajos más difíciles de realizar independientemente de las condiciones físicas o biológicas de la persona. Los mineros laboran jornadas excesivas de trabajo de hasta 12 horas, así las grandes empresas mineras aumentan sus ganancias a costa de saltarse los derechos laborales.

LOS BOSQUES MEXICANOS, HERENCIA DE NUESTROS ANCENTROS


El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), presentó en un documento la situación en que actualmente se encuentran nuestros bosques. El organismo señala que en los últimos 50 años perdimos por deforestación el 50 por ciento de nuestros bosques, sin embargo, el daño ecológico no se acota a tala inmoderada de los arboles, sino también a graves trastornos en especies de flora y fauna que pierden su hábitat por las acciones inconscientes de los seres humanos.

Como botón de muestra, el Bosque de Nixticuil en Zapopan, Jalisco es resguardado por un grupo de salvabosques que se organizaron para impedir la destrucción de la masa boscosa, según los pobladores de la región desde hace seis años denuncian la galopante deforestación de Nixticuil, no obstante, sus quejas no son escuchadas por las autoridades ambientales de los tres ordenes de gobierno.

En el 2006 se derribaron más de 400 arboles encinos adultos, apuntaron los pobladores del municipio jalisciense; asimismo, el Bosque Los Colonos fue severamente afectado por la depredación de una inmobiliaria que redujo el área boscosa, así pues, de 248 hectáreas a únicamente 92. Expertos en materia ecológica y ambiental de la Universidad Autónoma de Guadalajara (UAG) afirman que los principales enemigos del bosque son el desarrollo urbano, la construcción de grandes complejos industriales, el cambio de uso de suelo y por supuesto la deforestación.

La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) cada año organiza jornadas nacionales de reforestación, empero, el factor coordinación entre la sociedad y los tres niveles de gobierno impide que los trabajos efectuados en la materia rindan frutos. La Semarnat y demás autoridades ambientales han hecho distintos pronunciamientos para construir una cultura ambiental y conciencia ecológica, sin embargo, no existen resultados palpables ya que no contamos con mecanismos de evaluación en este sentido.

Cabe destacar que, México ocupa el segundo nivel en biodiversidad a nivel mundial, manifestó un informa del INEGI. De la misma manera el organismo revela que nuestro país alberga al 70 por ciento de la biodiversidad conocida en todo el planeta, lo que nos indica la importancia que tiene la conservación de nuestros bosques, de lo contrario estaríamos condenando a decenas de generaciones presentes y futuras a un desarrollo ambiental sustentable incierto.

La República mexicana ocupa el segundo lugar en biodiversidad entre los 12 países principales, pero lamentablemente el INEGI advierte que cada día se pierden más de 100 especies animales y vegetales en los bosques tropicales de la nación. Las menciones y distinciones que México recibe en materia de biodiversidad además de enorgullecernos necesariamente invita a realizar un ejercicio de reflexión profundo como país para definir que es lo que le estamos heredando a las nuevas generaciones, no podemos comprometer los recursos naturales de nuestros hijos y nietos.

De acuerdo a opiniones de especialistas en materia de deforestación, existen tres tipologías en este sentido. En primer lugar, la deforestación de hectáreas completos; en segundo lugar, la de polígono que contempla la tala de arboles en zonas particulares; y finalmente, la deforestación hormiga (ésta como la de polígono no son contabilizadas por el INEGI) que según algunos académicos es igual o más dañina que la tala inmoderada de hectáreas completas de bosque.

El estado de Jalisco, revelan las estadísticas del INEGI, es el más afectado por la erosión de nuestros bosques. Las cifras en este sentido ubican a la entidad con el 20 por ciento del total deforestado a nivel nacional, es decir, una quinta parte del registro. A partir del 2002, Jalisco manifestó un incremento del 37 por ciento anual en pérdida de zonas boscosas.

Como mexicanos tenemos la obligación de organizarnos para defender nuestros bosques como única herencia de nuestros ancestros, sino lo hacemos seríamos cómplices de la actual situación ambiental.