La muerte de Alonso Lujambio no nos hace cambiar de opinión

La madrugada del día de hoy, el que fuera Secretario de Educación, Alonso Lujambio. El que hasta la madrugada fuera Senador por el PAN perdió, a la edad de 50 años, víctima de un cácer de médula.

La cuestión es la siguiente, lejos de reírnos por su condición, mofarnos porque era panistay por eso “ya pagó” lo mal que actúo, o que la vida se lo cobró; nosotros queremos recordarlo como lo que fue, sirviendo para los mexicanos… una persona que como político tuvo demasiadas deficiencias y fue pésimo Secretario de Estado.

“Fue consejero electoral del Instituto Federal Electoral entre 1996 y 2003, comisionado presidente del Instituto Federal de Acceso a la Información Pública de julio de 2006 a abril de 2009 y desde el 6 de abril de 2009 hasta el 16 de marzo de 2012 fue Secretario de Educación Pública en México”[1] en dónde desempeñó un papel muy pobre; de hecho, argumentó que las telenovelas podrían ser excelentes medios para  educar a los mexicanos.

Como dijimos, nuestra intención no es ofender susceptibilidades pero, él indicaba que las telenovelas educaban, apoyo la construcción de la Estela de Luz y las relaciones entre Elba Esther Gordillo, el SNTE y la SEP; además, también existen contratos millonarios de la Secretaria de Educación por concepto de viajes.

Es decir, no porque haya muerto debemos dejar de recordar su mal desempeño en la política mexicana, si bien fue un hombre que luchó hasta el último día por mantenerse de pie, también es un hecho que como funcionario dejó mucho que desear. Aunado a ello, nos dio un claro ejemplo de lo que es la política en México; mientras él se trataba en Estados Unidos miles de personas acá en nuestro país espera hasta meses para poder ser revisados por un médico y comenzar con el proceso para combatir al cáncer.

Una lástima que haya perdido la vida, para sus familiares y amigos y para algunos más; expresamos nuestras condolencias pero reiteramos que no porque haya muerto daremos nuestro brazo a torcer y dejar de criticar lo que hicimos en vida, su mal desempeño, corrupción y sus mentiras.