50,000 muertos + 49 y contando, cortesía de Felipe Calderón

El día de ayer, se dio a conocer la vergonzosa noticia sobre el hallazgo de 49 muertos (o 68, según la fuente), en el municipio de Cadereyta, a 40 kilómetros de Monterrey. Pero no fue un hallazgo de cadáveres solamente, todos los cuerpos se encontraban mutilados; sin cabeza ni manos.

Por si esto fuera poco, también se presume que los 49 cuerpos podrían ser de inmigrantes por la cantidad de ejecutados. Desafortunadamente, ninguna dependencia del gobierno federal y mucho menos el “presidente”, Felipe Calderón, se han pronunciado sobre lo acontecido.

Lo que pasó en Cadereyta es una prueba más de que Calderón miente al asegurar que la violencia ha disminuido gracias a su guerra contra el narcotráfico. Sería absurdo pensar que hemos avanzado en el campo de la “batalla” contra el crimen organizado cuando varias veces nos ha estremecido la noticia de que se encontraron cuerpos cercenados.

Cómo olvidar a los 72 indocumentados muertos el 24 de agosto de 2010, quienes pertenecían a diversos países de Centro y Sudamérica y que hasta la fecha, sus asesinos no han sido capturados.

Sin embargo, lo peor no es que se hallen cuerpos en estas condiciones, lo más grave del asunto, es que para la perspectiva de los mexicanos este tipo de situaciones es común. Es decir, lo que en cualquier parte del mundo sería para condenarse, en México parece no tener oídos ni importancia, pues hay que ver que ni el presidente ha dicho algo sobre las mutilaciones.

Ahora bien, ¿así vamos ganando contra el crimen organizado?, ¿tenemos que creerle a Felipe Calderón cuando dice que la violencia ha disminuido considerablemente?, ¿es verdad que vivimos mejor?, no es cierto, señores.

Vivimos en una situación en la que desafortunadamente hasta nuestras autoridades están coludidas con los narcotraficantes, no hay que olvidar a los funcionarios del Instituto Nacional de Migración que ayudaban a los del crimen organizado a secuestrar personas para involucrarlos en actividades delictivas.

No podemos dejar pasar esto, hay que reclamar a Felipe Calderón que su seguridad es una verdadera falacia y que, a pesar de que cada día nos quiere “dar atole con el dedo” diciéndonos que atrapan a los criminales más buscados, la violencia no cesa y no parece que lo vaya a hacer de aquí a que termine su sexenio.

Cómo deseamos que llegue el 1 de diciembre para poder decir adiós al partido que más daño le ha hecho a los mexicanos: el PAN.

 

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