Presidenciables y el sistema penitenciario en México.

La reciente fuga del penal de Apodaca de 30 reos en donde paralelamente se dio la masacre de 44 internos en ésta cárcel de Nuevo León, ha provocado diversas reacciones en los actores políticos mexicanos.

No tardaron los oportunistas en condenar el hecho, y hasta politizaron la tragedia. Incluso el Presidente Felipe Calderón dijo que el sistema penitenciario de Nuevo León estaba sumergido en una severa crisis.

En el ámbito legislativo, los diputados Heliodoro Díaz Escárraga, del PRI, y los coordinadores del PRD, Armando Ríos Piter, y del PT, Pedro Vázquez, lamentaron los acontecimientos.

Sin embargo, debido a los tiempos de intercampaña marcados por el IFE, los virtuales candidatos a la presidencia olvidaron e ignoraron la tragedia. Ninguno se ha pronunciado al respecto y su silencio lastima. El problema del sistema penitenciario en México será tarea que deberán resolver antes que la bomba de tiempo les estalle en las manos.

Como ninguno de los 4 aspirantes presidenciales se pronunció, nos dimos a la tarea de investigar en sus publicaciones, las visiones que tienen en torno a esta problemática de las cárceles en México. ¡Y vaya sorpresa! Sólo Enrique Peña Nieto, en su libro México, la gran esperanza publicó: “Es un deber ético mejorar las condiciones generales de los centros de reclusión y hacer efectivo el respeto a los derechos humanos de los internos.”

Las cárceles en México son insuficientes. Tienen una sobrepoblación promedio de 26%, aunque en algunos casos la cifra puede llegar al doble de su capacidad.

En octubre de 2011 existían un total de 184,176 espacios disponibles en las penitenciarías, pero la población alcanzó los 231,510 internos. Existe una sobrepoblación nacional en el sistema penitenciario de 45,334 internos. Es una pena que en pleno proceso electoral, aquellos que desean gobernar este país no se pronuncien al respecto.

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